Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Argentina volvió a quedar bajo la lupa económica después de que una caída inesperadamente profunda en julio alterara las perspectivas para los próximos meses. El retroceso llevó a J.P. Morgan a revisar con fuerza su previsión para 2026 y anticipar una contracción durante el tercer trimestre. Javier Milei, sin embargo, rechazó que el país esté entrando en recesión y atribuyó la debilidad reciente a una transformación estructural de la economía.
Este ajuste profundizó la distancia entre las estimaciones privadas y la lectura oficial sobre una economía que había perdido dinamismo desde el segundo trimestre. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) mostraron que el Estimador Mensual de Actividad Económica cayó 2,9% desestacionalizado en julio. Frente al mismo mes de 2025, la actividad disminuyó 1,4%, mientras el nivel desestacionalizado quedó 4,5% por debajo del máximo alcanzado en marzo.
La magnitud del descenso sorprendió al banco estadounidense, que esperaba una caída mensual cercana al 1% y terminó revisando sus cálculos anuales. J.P. Morgan redujo de 2,7% a 1,5% su proyección de crecimiento para 2026 y estimó una contracción anualizada de 4% durante el tercer trimestre.
Ese escenario cobra relevancia porque el producto interno bruto ya había retrocedido 0,6% desestacionalizado durante el segundo trimestre del año. Si la economía vuelve a caer entre julio y septiembre, Argentina acumularía dos trimestres consecutivos de contracción, criterio habitual para identificar una recesión técnica.
La debilidad también alcanzó sectores ligados al mercado interno, con retrocesos mensuales desestacionalizados en industria manufacturera, construcción y comercio. El banco señaló además que los primeros indicadores disponibles para agosto apuntaban a nuevas caídas en industria y construcción, reforzando los riesgos de corto plazo.
Empleo y crédito completan un panorama más frágil, porque el empleo urbano quedó 1,1% por debajo del nivel registrado un año antes. J.P. Morgan también vinculó la desaceleración del crédito con el aumento de la morosidad, un factor que podría limitar una recuperación más rápida del consumo.
Milei cuestionó la interpretación de los datos desestacionalizados y sostuvo que los cambios estructurales reducen la precisión de esas mediciones en la economía argentina. "Si su economía está teniendo muchos cambios estructurales, los desestacionalizados miden mal", afirmó durante una entrevista televisiva en La Nación+ tras conocerse las nuevas proyecciones.
El presidente sostuvo: "lo que hay es una desaceleración del ritmo de expansión". Luego aseguró que algunos sectores crecen mientras otros atraviesan ajustes. También afirmó que la economía podría terminar 2026 con una expansión de entre 2% y 3%, una estimación superior a la proyectada por J.P. Morgan.La diferencia entre ambas lecturas se concentra ahora en el desempeño del tercer trimestre, todavía condicionado por los datos que resta conocer de agosto y septiembre. Para J.P. Morgan, otra contracción confirmaría una recesión técnica; para Milei, los indicadores actuales reflejan una economía en transformación, no una caída generalizada.