Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Nueve sustancias capaces de alterar la percepción, la conciencia, la temperatura corporal y el sistema cardiovascular aparecieron concentradas en una sola dosis. La composición, sin antecedentes registrados en Argentina, activó una alerta por sus efectos impredecibles y por la dificultad de tratar una intoxicación.
El hallazgo ocurrió en la Ciudad de Buenos Aires durante una investigación por comercialización agravada de estupefacientes. Peritos del Laboratorio de Toxicología y Química Forense analizaron 15 troqueles incautados en un comercio del barrio de Boedo.
La muestra contenía brolanfetamina, dimetoxianfetamina, metanfetamina, metilendioxianfetamina, metilendioximetanfetamina, 25-E-NBOH, ketamina, aminopirina y cafeína. Nunca se había documentado en el país una combinación de nueve componentes diferentes dentro de un mismo soporte destinado al consumo.
Investigadores determinaron que el sospechoso utilizaba una tienda de productos para mascotas como fachada para vender drogas sintéticas. Las entregas ocurrían dentro del local y mediante intercambios rápidos con compradores que esperaban en sus vehículos.
Durante los allanamientos, las autoridades también secuestraron 57,9 gramos de ketamina, comprimidos de metilendioxianfetamina, papeles con LSD y 3.600 dólares. La fiscal Cecilia Amil Martín ordenó la detención del acusado después de evaluar las pruebas reunidas durante el operativo.
Algunos componentes tienen similitudes con drogas difundidas mundialmente, aunque la muestra no puede compararse directamente con una sustancia convencional. La metanfetamina actúa como estimulante potente y puede aumentar la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la temperatura corporal y el estado de alerta.
Metilendioximetanfetamina, conocida como MDMA o éxtasis, combina efectos estimulantes con alteraciones de la percepción y del estado emocional. Su consumo puede relacionarse con hipertermia, deshidratación, cambios cardiovasculares y trastornos de conciencia, especialmente cuando aparecen otras sustancias.
Ketamina, utilizada legalmente como anestésico humano y veterinario, produce efectos disociativos que modifican la percepción del cuerpo y del entorno. Su presencia junto con estimulantes y alucinógenos puede dificultar la interpretación de síntomas durante una emergencia.
El compuesto 25-E-NBOH pertenece a una familia de alucinógenos sintéticos sin comercialización legal y con efectos variables. La aminopirina es un analgésico prohibido en Argentina por sus posibles reacciones adversas, mientras la cafeína agrega otra acción estimulante.
Uno de los riesgos principales surge de la interacción entre sustancias con mecanismos distintos, concentradas en una dosis cuya proporción exacta permanece desconocida. Esa incertidumbre impide calcular cuánto recibió el consumidor de cada compuesto y complica la elección del tratamiento médico inmediato.
Peritos del Cuerpo de Investigaciones Judiciales señalaron posibles eventos cardiovasculares, hipertermia, convulsiones y alteraciones profundas del estado de conciencia. También advirtieron sobre toxicidad aguda y respuestas clínicas difíciles de anticipar por la coexistencia de estimulantes, psicodélicos y disociativos.
Las autoridades comunicaron el descubrimiento al Sistema de Alerta Temprana del Ministerio de Seguridad Nacional y al mecanismo correspondiente de Naciones Unidas. Ambos sistemas recopilan información sobre nuevas sustancias psicoactivas, mezclas emergentes y riesgos sanitarios asociados con su circulación.