El presidente de la Reserva Federal recibió una citación del Departamento de Justicia por presuntas irregularidades, pero la tensión entre la Fed y la Casa Blanca ofrece otro punto de vista
En el más reciente episodio de la batalla entre el presidente Donald Trump y Jerome Powell, el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) afirmó el 11 de enero que la institución recibió citaciones del Departamento de Justicia. De acuerdo con Powell, esta es una artimaña que forma parte de la campaña de presión ejercida por el mandatario para quitarlo del camino y poder influir de forma más directa en las decisiones de política monetaria. En un comunicado, el presidente de la Fed declaró que las citaciones están relacionadas con su testimonio ante el Senado en junio de 2025 sobre el proyecto de renovación de las sedes de la Fed.
Powell restó importancia a los posibles cargos penales derivados de esa declaración o del proyecto, a los que calificó como "pretextos". Según explicó, "la amenaza de cargos penales es una consecuencia de que la Reserva Federal fije las tasas de interés basándose en nuestra mejor evaluación de lo que servirá al público, en lugar de seguir las preferencias del Presidente [Trump]".
Desde el regreso de Trumo a la Casa Blanca, Powell ha sido objeto de presiones reiteradas. A lo largo de todo 2025, la administración Trump ha exigido que la Fed reduzca drásticamente los tipos de interés que no permiten que la inflación se reduzca al objetivo del 2%.
La Fed tiene como mandato dual mantener la inflación bajo control y fomentar el pleno empleo. Para cumplirlo, su principal herramienta es el manejo de las tasas de interés.
En diciembre de 2025, Trump acusó públicamente a Powell de incompetencia por los costos de la renovación del edificio Marriner S. Eccles, sede principal de la Fed en Washington. El proyecto, iniciado durante su primer mandato de Trump, ha sido objeto de críticas por un supuesto sobrecosto de 400 millones de dólares. No obstante, la Reserva Federal explicó que el incremento se debió al alza de precios en materiales y mano de obra durante el periodo inflacionario de 2021-2022, así como a requisitos locales de construcción y preservación histórica.
Trump aseguró recientemente que su administración "probablemente" demandará a Powell por lo que calificó como "gran incompetencia", y cuestionó el costo por pie cuadrado de la obra. Sin embargo, Powell señaló que la investigación federal es parte de un intento por intimidarlo: "Esta acción sin precedentes debe analizarse en el contexto más amplio de las amenazas y la presión constante de la administración".
En respuesta a la situación, líderes de bancos centrales de todo el mundo emitieron el 13 de enero una carta conjunta en respaldo a Powell. "Nos solidarizamos plenamente con el Sistema de la Reserva Federal y su presidente, Jerome H. Powell", subrayaron. La declaración fue firmada por Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, Andrew Bailey, del Banco de Inglaterra, líderes del Banco de Pagos Internacionales, así como también los presidentes de los bancos centrales de Australia, Brasil, Canadá, Corea del Sur, Dinamarca, Suecia y Suiza.
Los firmantes destacaron que la independencia de los bancos centrales "es un pilar fundamental de la estabilidad de precios, financiera y económica, en interés de los ciudadanos a los que servimos". También señalaron que Powell "ha actuado con integridad, centrado en su mandato y con un compromiso inquebrantable con el interés público".
El mandato actual de Powell concluye en mayo. No obstante, el senador republicano Thom Tillis anticipó que no confirmará "ningún nombramiento para la Fed, incluido su presidente, mientras este punto jurídico no esté plenamente resuelto". Esto podría dejar vacante el cargo, en medio de una creciente tensión institucional entre la Casa Blanca y el banco central.