Renuncias en el gabinete agudizan el desgaste del Gobierno Petro, que enfrenta presión del Congreso y advertencias de figuras políticas y diplomáticas
A menos de siete meses de abandonar el poder, Gustavo Petro enfrenta una serie de renuncias en su gabinete que reconfiguran el escenario político en la recta final de su mandato. Las dimisiones, ocurridas en un lapso de pocos días, coincidieron con señales de alerta desde sectores legislativos y diplomáticos. Esta situación se produce a pocas semanas de su primera reunión oficial con Donald Trump, prevista para el 3 de febrero en la Casa Blanca.
El 14 de enero se oficializó la salida de Juan Carlos Florián del Ministerio de Igualdad, una cartera que atraviesa un proceso legislativo incierto tras la declaratoria de inexequibilidad por parte de la Corte Constitucional. Según registros de medios locales, la cartera presentaba una ejecución presupuestal del 2,4% en 2024 y enfrenta investigaciones por presuntas irregularidades en contratos públicos.
Florián, quien había sido promovido por el propio Petro meses atrás, fue cuestionado tanto por su gestión como por conflictos internos en el ministerio. La presión política se intensificó tras la filtración de mensajes del exviceministro Dúmar Guevara que incluían señalamientos a figuras cercanas al presidente, como su hija Andrea Petro y su exesposa Luz Mary Herrán.
Además del Ministerio de Igualdad, se produjo la salida de Angie Rodríguez del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre). Rodríguez, cercana al jefe de Estado, asumirá un nuevo cargo como gerente del Fondo Adaptación. Su salida se enmarca en un conflicto interno con el jefe de despacho de Petro, José Raúl Moreno, quien ahora suena como posible reemplazo de Florián.
Jorge Lemus también renunció a la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) para asumir la jefatura de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF). Este cambio, según él, no respondió a diferencias internas, sino a una estrategia del Ejecutivo para "fortalecer la lucha contra los delitos financieros".
Paralelamente, el Gobierno enfrenta un nuevo foco de tensión tras la denuncia del secretario de Transparencia y ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, quien afirmó que su celular fue interceptado con el software Pegasus. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, respondió desde Washington: "Jamás se ha ordenado desde el Ministerio de Defensa o desde cualquier fuerza hacer un seguimiento como esa información falsa que le hicieron llegar a nuestro ministro de Justicia".
Estas renuncias y tensiones ocurren mientras Petro alista su visita a Estados Unidos, donde tratará temas sensibles con Donald Trump, incluyendo cooperación en seguridad, narcotráfico y migración. En Consejo de Ministros, Petro declaró: "Una posibilidad de reunión que será el 3 de febrero, ya veremos los resultados de la misma que es determinante".
Días antes, expresidentes y excancilleres colombianos le habían solicitado moderar su discurso y abstenerse de utilizar redes sociales como canal diplomático.