
Foto: x @infopresidencia
A pocas semanas de su primer encuentro oficial con Donald Trump en Washington, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, recibió una serie de advertencias por parte de expresidentes, legisladores y diplomáticos nacionales sobre la necesidad de reformular su estrategia exterior. Durante una reunión privada de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, celebrada el 13 de enero de 2026 en la Casa de Nariño, se le pidió al mandatario moderar su discurso y evitar el uso de redes sociales como canal de política exterior.
El encuentro, que se extendió por casi cinco horas, reunió a los expresidentes Juan Manuel Santos, Ernesto Samper y César Gaviria, además de excancilleres y congresistas de diversas corrientes políticas. La conversación giró principalmente en torno a la relación bilateral con Estados Unidos y la reciente crisis en Venezuela. Asimismo, le resaltaron la necesidad de adoptar una política exterior basada en diplomacia institucional, no en posiciones ideológicas o mensajes impulsivos.
Uno de los mensajes centrales fue la urgencia de construir una agenda clara, con prioridades verificables y sustentada en datos, especialmente de cara a la reunión con Trump en la Casa Blanca. Según trascendió, los asistentes expresaron que las relaciones internacionales requieren mesura, respeto y estrategia, particularmente con un socio estructural como Estados Unidos.
Reclamos por uso de redes sociales en política exterior
La forma en que el jefe de Estado emplea redes sociales generó inquietud entre los asistentes a la reunión. Diversos participantes coincidieron en que la confrontación pública en plataformas como X generó tensiones innecesarias. El senador José Luis Pérez, de Cambio Radical, declaró: "Se le reclamó al presidente que no intentara seguir manejando las relaciones exteriores de Colombia, y menos con Estados Unidos, por redes sociales. El presidente lo recibió con tranquilidad y lo aceptó".
Este señalamiento diplomático tomó fuerza frente a la proximidad de nuevos encuentros internacionales. La necesidad de restablecer el diálogo con Washington se volvió prioritaria tras varios episodios de tensión pública.
Acusaciones de Rick Scott tensan el panorama diplomático
Mientras en Colombia se discutía la necesidad de cautela, desde Estados Unidos surgieron declaraciones que aumentaron la tensión. El senador republicano Rick Scott, una figura clave del Partido Republicano y cercano al presidente Trump, afirmó en entrevista con el medio SEMANA: "Petro no es un amigo de los Estados Unidos. No es un amigo de Donald Trump, es una persona terrible, es un terrorista".
Scott también criticó la reunión programada entre ambos mandatarios, calificándola como "una idea terrible". Afirmó que, si fuera Petro, "renunciaría" y agregó que el presidente colombiano debería "dejar de vender drogas a este país, dejar de matar ciudadanos estadounidenses y dejar de atacar a Estados Unidos con sus palabras al Presidente Trump".
Estas acusaciones se suman a un historial de fricciones entre ambos líderes, quienes protagonizaron cruces verbales durante el año anterior. En ese contexto, la reunión entre Petro y Trump, prevista para la primera semana de febrero en la Casa Blanca, se desarrollará en un ambiente de alta sensibilidad política y diplomática.
La Comisión Asesora remarcó que Colombia necesita demostrar solidez institucional y compromiso concreto frente a temas clave como el narcotráfico, el crimen transnacional y la estabilidad regional. Petro, por su parte, calificó el encuentro con los expresidentes como un espacio de "muchas coincidencias", aunque la oposición dejó claro que su presencia no implicó respaldo, sino la defensa de una postura institucional.
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