Avanzan unos pocos y rezagan muchos: la brecha interna que abre la IA en las empresas

Define la IA nuevas distancias internas entre equipos dentro de una misma empresa

En muchas empresas conviven dos realidades: equipos que ya deciden con IA y concentran valor, frente a otros que observan desde fuera y quedan rezagados

Dentro de una misma empresa, la inteligencia artificial ya no avanza al mismo ritmo para todos. Mientras algunos equipos operan con sistemas capaces de ejecutar tareas de forma autónoma, otros permanecen en fase de observación, sin infraestructura ni habilidades suficientes. Esta diferencia marca una nueva desigualdad digital interna, según el reporte de SAS "Marketers and AI: Navigating New DepthsNavigating Depths" compartido con NotiPress el 27 de enero de 2026.

A partir del análisis de 300 organizaciones a nivel global, el estudio clasifica a los equipos en tres grupos según su madurez en inteligencia artificial. Los denominados Adopters representan 21% y ya utilizan IA Agéntica en entornos reales. Los Planners, con 33%, planean adoptar estas tecnologías en el corto plazo. En contraste, 40% corresponde a Observers, equipos sin capacidad operativa inmediata para avanzar en esta etapa de automatización avanzada.

La diferencia entre estos grupos no se limita al uso de herramientas tecnológicas. El reporte señala que los equipos con mayor madurez en IA concentran prácticamente todo el retorno de inversión (ROI) generado por estas tecnologías. En particular, los Adopters reportan tasas de ROI significativamente más altas que el resto, mientras los Observers muestran beneficios limitados incluso con herramientas de IA generativa básicas.

Esta brecha comienza a reflejarse en la dinámica interna de las empresas en las organizaciones. Equipos con IA Agéntica participan en decisiones estratégicas, gestionan flujos de trabajo complejos y operan con mayor autonomía. Otras áreas permanecen enfocadas en tareas manuales o procesos fragmentados, con menor influencia en resultados clave del negocio. De acuerdo con el reporte, los Adopters tienen 1.5 veces más probabilidades de obtener retorno de inversión que los Observers, una diferencia que refuerza asimetrías internas.

Además, el impacto también alcanza el desarrollo profesional. Equipos con acceso a IA avanzada adquieren experiencia en análisis predictivo, optimización en tiempo real y toma de decisiones automatizada. En cambio, áreas sin estas capacidades muestran un rezago claro. Solo 7% de los Observers considera utilizar la IA a su máximo potencial, frente a 75% entre los Adopters, según los datos del estudio.

Otro factor relevante se relaciona con la exclusión interna de proyectos estratégicos. El reporte indica que solo 25% de los Observers cuenta con una estrategia empresarial unificada de IA, mientras 63% de los Adopters ya opera bajo este enfoque. Esta diferencia limita la participación de ciertos equipos en iniciativas de alto impacto y profundiza la fragmentación organizaciona.

Los hallazgos de SAS muestran que la desigualdad digital ya no depende únicamente del acceso externo a la tecnología. Dentro de las empresas, la adopción desigual de la inteligencia artificial define quién genera valor, quién participa en decisiones clave y quién queda rezagado en la evolución operativa, de acuerdo con la evidencia recopilada en el reporte.