Con nuevos aranceles desde enero, 2026 podría marcar el inicio de una reconfiguración industrial frente al dominio importador de China
México cerró 2025 con un volumen récord de importaciones provenientes de China, consolidando al país asiático como el segundo mayor proveedor de mercancías, después de Estados Unidos. Entre enero y noviembre de 2025, el valor de las compras mexicanas a China alcanzó los 120 mil 148.6 millones de dólares, informó el Banco de México (Banxico). Esta cifra superó en más de mil millones de dólares el mismo periodo del año anterior.
A partir de 2026, el gobierno mexicano introdujo una serie de aranceles a productos originarios de naciones con las que no mantiene tratados comerciales, entre ellas China. Según estimaciones oficiales, estas medidas permitirán que la industria nacional sustituya importaciones por un valor de 6,000 y 10,000 millones de dólares anuales, principalmente en sectores como textil, calzado y manufacturas metálicas.
Representantes de la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN) y la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (CANAIVE) respaldaron estos ajustes. Señalaron que los sectores de textil, calzado y confección enfrentan una competencia directa con productos chinos que ingresaban al país con precios subvaluados.
Igualmente, el Banco de México también reportó un amplio déficit comercial con China. México exportó a ese país bienes por poco más de 9 mil millones de dólares entre enero y noviembre de 2025. La diferencia frente al volumen de importaciones fue negativa por más de 111 mil millones de dólares.
Rafael Valdez, presidente del Comité Empresarial Bilateral México-China del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE), explicó que esta situación responde a causas estructurales. En entrevista con El Sol de México, afirmó: "Se trata de una tendencia estructural, y mucho tiene que ver con la configuración geopolítica, en la que China se ha venido consolidando como un proveedor dominante de ciertos tipos de bienes, sobre todo intermedios, como electrónicos y autopartes, los cuales alimentan a la industria manufacturera no sólo de México, sino de muchas partes del mundo".
Información de la Secretaría de Economía, recopilada en el portal Data México, indica que teléfonos, accesorios electrónicos, vehículos y autopartes representaron cerca de 22% de las importaciones chinas realizadas por México en 2024. En las últimas dos décadas, el comercio con ese país asiático creció de poco más de mil millones de dólares mensuales a alrededor de 11 mil millones.
Valdez también destacó que México importa más bienes intermedios debido a su creciente papel en las cadenas globales de producción. De acuerdo con sus declaraciones: "No es que importemos más por necesidad, sino porque México se convirtió en una parte importante de la integración de estas cadenas globales (…) Pero en lugar de ser un tema delicado es una oportunidad para el país".
Además, el directivo agregó que algunas empresas chinas ya evalúan establecer operaciones productivas en México. Según sus palabras: "Vemos a empresas chinas, que ya hacen importaciones en México para fabricar en el país, que vienen con intención de asociarse con compañías mexicanas para poder cumplir con reglas como los insumos locales".
Un ejemplo reciente fue la presentación de la filial mexicana del fabricante automotriz BAIC. Erick Zhao, presidente de la empresa en México, afirmó que analizarán el entorno político y económico nacional antes de decidir la instalación de una planta en territorio mexicano.
Aunque se espera una desaceleración en el ritmo de importaciones chinas durante 2026, el COMCE anticipa que habrá mayores oportunidades de inversión de capital asiático en industrias clave como energías renovables, hidrocarburos y automotriz.