Visitantes de todo el mundo graban su video viral en Rocinha con drones y vistas panorámicas tras un recorrido en moto por la favela
Cada día, más turistas llegan a Rocinha en busca de una escena única: caminar por un pasillo angosto, sentarse en una silla de madera y extender los brazos hacia el horizonte. En segundos, un dron despega y muestra desde el aire la favela más grande de Brasil. Así nace uno de los videos más compartidos en redes sociales, grabado en lo alto de Río de Janeiro. La experiencia, organizada por residentes locales, combina adrenalina urbana, producción audiovisual y un tipo de turismo fuera de lo habitual.
Ubicada en la zona sur de la ciudad, Rocinha se posicionó en los últimos meses como epicentro de una tendencia que mezcla recorridos guiados y registro audiovisual. El llamado "tour de la terraza" invita a los visitantes a conocer las calles internas del barrio, para luego grabar un clip personalizado desde una locación con vista abierta al mar. La actividad es conducida por vecinos que conocen cada rincón del lugar.
El recorrido comienza con un traslado en moto por los pasajes más estrechos de la favela. En el camino, los turistas atraviesan murales, viviendas superpuestas y zonas elevadas que permiten apreciar el contraste urbano de Río. Al llegar a la terraza, una cámara y un dron esperan listos para capturar la escena final.
La grabación sigue una secuencia reconocible y repetida: el visitante avanza hacia el borde mientras el dron ejecuta un "zoom out", mostrando la amplitud de Rocinha. Aunque la filmación no tiene relación directa con la película Ciudad de Dios, muchos la asocian por su estética. El guion visual funciona como una postal moderna que combina tecnología, tensión y contexto social.
El costo del tour oscila entre 200 y 330 reales por persona, dependiendo del proveedor y el tipo de edición audiovisual ofrecida. El precio incluye el paseo en moto, el acceso a la terraza y la grabación del video con dron.
Organizada de forma independiente por habitantes del barrio, la actividad genera empleo y visibilidad para la comunidad. "Tenés que entrar con gente del barrio", suelen advertir a los visitantes, como parte de una logística que garantiza seguridad y fluidez en la experiencia.
Aunque la propuesta despertó discusiones en torno a la romantización de la pobreza, el interés turístico sigue en aumento. Para muchos viajeros, el video se convierte en el recuerdo más compartido del viaje, con una estética que mezcla vértigo, geografía urbana y una mirada distinta de Río de Janeiro.