Una cláusula sobre enfermedades no laborales desató el conflicto político más fuerte del proyecto de reforma laboral y forzó su modificación total
Un solo punto dentro del extenso proyecto de reforma laboral fue suficiente para poner en jaque su aprobación. El artículo 44, incorporado en el Senado argentino, generó una ola de rechazos políticos y sindicales que llevó al oficialismo a retirarlo por completo con el objetivo de evitar el bloqueo parlamentario y destrabar la votación en Diputados.
La decisión se tomó en los días previos a la sesión prevista para debatir el proyecto en la Cámara Baja, luego de intensas negociaciones entre el Gobierno nacional y los bloques aliados. El artículo suprimido proponía modificar el régimen de licencias por enfermedad no laboral, reduciendo el porcentaje de salario a percibir durante la ausencia justificada del trabajador.
El texto sustituía el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo N.º 20.744 y establecía que, en caso de enfermedad o accidente no vinculado con el trabajo, si la causa era atribuible a una conducta voluntaria y riesgosa del trabajador, se le pagaría el 50% del salario. Si no mediaba esa conducta, el porcentaje subía al 75%. En ambos casos, los plazos variaban entre tres y seis meses, según la existencia de personas a cargo.
Actualmente, la legislación garantiza el 100% del salario durante las licencias médicas, por períodos que dependen de la antigüedad del trabajador y su carga familiar. La normativa vigente no establece distinción según el origen de la enfermedad, ni impone una reducción porcentual del sueldo en estos casos.
Cristian Ritondo, titular del bloque PRO en Diputados, expresó su rechazo al artículo 44 y señaló: "el artículo puede terminar perjudicando a los trabajadores, especialmente en lo que respecta a licencias por enfermedad, porque reduce niveles de protección que hoy existen". También indicó: "La solución no puede ser recortar derechos de quienes realmente están enfermos".
Al conocerse el contenido del artículo, el bloque de Innovación Federal marcó distancia y rechazó su aprobación. Ante la posibilidad de perder respaldo parlamentario clave, el oficialismo optó por eliminar el artículo del dictamen de comisión. De este modo, se mantiene el régimen actual de licencias, sin cambios en el esquema de remuneración por enfermedad.
La Confederación General del Trabajo (CGT) había convocado un paro general para el día de la sesión legislativa, utilizando el artículo 44 como uno de sus principales argumentos. Su eliminación, según fuentes parlamentarias, fue interpretada como un intento de desactivar el conflicto con los sectores gremiales.
El retiro del artículo implica que, al haberse modificado el texto original aprobado en el Senado, la reforma laboral deberá regresar a la Cámara Alta para su revisión final. Si bien esto podría extender los plazos legislativos, el oficialismo consideró que insistir con una cláusula la cual generaba amplio rechazo ponía en riesgo la aprobación total del proyecto.
Por ahora, el resto de la reforma laboral sigue su curso con artículos que apuntan a la reducción de aportes patronales, la formalización del empleo y la flexibilización de convenios colectivos. La eliminación del artículo 44 se convirtió en una señal de que el oficialismo está dispuesto a ceder en puntos específicos para sostener el avance de su agenda legislativa.