Cuánto pierde Argentina por un solo día de paro nacional

Argentina enfrenta su paro más costoso en dos años, con consecuencias directas sobre sectores clave

Cifras oficiales y privadas confirman el alto costo económico del paro, marcado por la falta de transporte y baja recuperación posterior

El paro nacional realizado el 19 de febrero de 2026 dejará un impacto económico estimado de entre 400 y 600 millones de dólares. Esta medida, convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), afectó el funcionamiento de sectores clave como la industria, el comercio, la construcción y el transporte, generando una pérdida equivalente al 20,3% del Producto Interno Bruto (PIB) diario argentino.

Según cálculos del Ministerio de Economía, el costo total ascendió a aproximadamente 575 millones de dólares, en función de un nivel de acatamiento que osciló entre el 30% y el 50%, dependiendo del rubro. En tanto, el Instituto de Economía (INECO) de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) estimó un impacto de 489 millones de dólares, lo que representa el 0,8% del PIB mensual de febrero.

El efecto económico fue mayor debido a la adhesión del transporte público, incluyendo colectivos, trenes y subtes. La interrupción total del sistema de movilidad urbana impidió que muchos trabajadores pudieran asistir a sus lugares de empleo, incluso en sectores no sindicalizados. Esta condición elevó significativamente el costo total del paro, ya que el transporte es considerado un componente crítico para mantener la actividad productiva.

Los sectores más perjudicados por la medida fueron la industria manufacturera, la construcción, el comercio y los servicios esenciales como educación y salud. La producción detenida en estas áreas generó pérdidas que, en algunos casos, serán de difícil recuperación. Por ejemplo, mientras el comercio podría recuperar cerca del 30% de sus ventas en las semanas posteriores, sectores como la gastronomía y la atención al público perdieron ingresos que no podrán reprogramarse.

El informe de UADE aclara que sus estimaciones incluyen únicamente las pérdidas directas, ya descontando las recuperaciones previstas. Se proyecta que alrededor del 60% de la actividad interrumpida podría recuperarse dentro del mismo mes, aunque con mayores costos operativos y menor eficiencia. En meses de mayor actividad, el daño económico podría haber sido aún mayor.

Frente a medidas anteriores, el paro de febrero de 2026 se posiciona entre los más costosos desde 2024. La paralización registrada en mayo de ese año había generado una pérdida estimada en 544 millones de dólares, mientras que en abril de 2025 el impacto fue de 539 millones. Estos antecedentes permiten contextualizar el costo actual en una tendencia sostenida de afectación económica ante huelgas generales.

Desde una perspectiva fiscal, la jornada también implicó una caída transitoria en la recaudación tributaria, principalmente en impuestos vinculados al consumo y la producción. Aunque parte de esta pérdida podrá compensarse en los días siguientes, otra porción quedará como pérdida definitiva de ingresos y producción.