México proyecta un alza del PIB en 2026 según la OCDE, tras registrar su déficit más elevado en décadas y enfrentar mayores tensiones comerciales
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) proyecta que el producto interno bruto (PIB) de México crecerá 1.4% en 2026 y 1.7% en 2027. Esta estimación responde a un escenario de recuperación del consumo privado y aumento gradual de la demanda externa, especialmente desde Estados Unidos, país que representa más de 80% de las exportaciones mexicanas.
El informe, publicado el 26 de febrero de 2026, OECD Economic Surveys: Mexico 2026 anticipa una caída paulatina de la inflación, que pasaría de 3.8% en 2025 a 3.6% en 2026, con una expectativa de llegar al objetivo de 3% en 2027. Esta trayectoria permitiría mantener la política monetaria en un tono gradual y cauteloso, condicionada a la evolución de los precios.
Durante 2024, el déficit del sector público alcanzó 5% del PIB, el nivel más alto en las últimas tres décadas. Este incremento se explicó por un aumento del gasto en infraestructura, transferencias sociales y apoyo a la empresa estatal PEMEX. La consolidación fiscal iniciada en 2025 busca reducir ese indicador a 3% en 2027, aunque las medidas concretas aún no han sido detalladas por las autoridades.
El organismo internacional recomendó fortalecer la recaudación tributaria para ampliar el espacio fiscal sin comprometer la estabilidad. México posee la menor tasa de ingresos públicos respecto al PIB dentro de los países miembros, con 18.3% en 2024. Entre las acciones sugeridas se incluyen mejoras en la administración aduanera, expansión del impuesto predial, reducción de gastos fiscales y una ampliación de la base del impuesto al valor agregado (IVA).
La OCDE identificó riesgos relevantes para la economía mexicana. Un retroceso más severo en el crecimiento de Estados Unidos o un aumento de la volatilidad en los mercados internacionales podría afectar la inversión, el tipo de cambio y el costo de financiamiento. Sin embargo, México cuenta con buffers que permiten mitigar estos choques, como un bajo endeudamiento externo, reservas internacionales suficientes y un sistema financiero bien capitalizado.
En cuanto al sistema bancario, el estudio destaca su estabilidad, liquidez y baja exposición al riesgo de impago. Las tasas de interés han disminuido y el tipo de cambio ha mostrado fortaleza durante el último año.
La OCDE subrayó que revertir décadas de bajo crecimiento per cápita y productividad requiere avanzar en reformas estructurales. Estas deben centrarse en mejorar la calidad del gasto público, fortalecer el estado de derecho, ampliar la participación laboral de mujeres y reducir la informalidad laboral. Asimismo, propone impulsar la digitalización como vía para elevar la competitividad del país.