Todo lo que debes saber sobre la guerra entre Pakistán y Afganistán

Choques armados reavivan tensiones históricas entre Islamabad y el gobierno afgano

Pakistán lanzó bombardeos en Afganistán tras una ofensiva talibán, lo que reaviva las llamas entre estos dos países vecinos que hace años vienen acumulando tensión

Pakistán lanzó una serie de bombardeos aéreos y terrestres contra posiciones en Afganistán el 27 de febrero, alcanzando las ciudades de Kabul, Kandahar y Paktika. Las acciones militares se produjeron luego de que el Talibán afgano ejecutara una ofensiva contra puestos militares fronterizos en territorio paquistaní la noche anterior. Las autoridades de ambos países confirmaron múltiples bajas y el ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja M Asif, declaró que el hecho es una "guerra abierta" contra el gobierno de Kabul.

Ambas naciones tienen un largo historial de rivalidades, sobre todo con elregreso de los talibanes en Afganistán en 2021. Por eso, a continuación se repasan los principales aspectos que decantaron en el actual conflicto.

Tensión renovada tras un frágil alto el fuego

Los recientes ataques marcan un nuevo episodio de violencia entre los dos países, que habían acordado un alto el fuego en octubre de 2025, facilitado por Turquía, Qatar y Arabia Saudita. En ese entonces, el conflicto directo se originó después de un bombardeo aéreo sobre Kabul dirigido al líder del Tehrik-i-Taliban Pakistan o Movimiento de los Talibanes Pakistaníes (TTP), Noor Wali Mehsud. Fuentes de seguridad pakistaníes señalaron que la operación buscaba neutralizar al jefe del grupo yihadista.

A pesar del acuerdo, los enfrentamientos y cierres fronterizos se reanudaron en semanas recientes, afectando el comercio y la circulación entre ambos países. Según fuentes de seguridad, Pakistán tenía "pruebas irrefutables" de que militantes en Afganistán estaban detrás de atentados recientes, incluidos ataques suicidas y emboscadas contra fuerzas de seguridad.

La Línea Durand y un conflicto histórico sin resolver

La disputa sobre la frontera entre Pakistán y Afganistán, conocida como la Línea Durand, es uno de los factores estructurales detrás del conflicto. Establecida por el Imperio Británico en 1893, la línea nunca fue reconocida oficialmente por Kabul. Esta división atraviesa la comunidad pashtún, un grupo étnico de más de 40 millones de personas, nativo de Afganistán y Pakistán que habitan en ambos lados de la frontera, y su existencia continúa siendo un punto de fricción entre los gobiernos. Las tensiones actuales han reavivado cuestionamientos sobre la legitimidad de esta frontera impuesta desde la era colonial.

Presencia del TTP en Afganistán agrava el conflicto

Pakistán acusa al gobierno talibán afgano de permitir que el TTP, también conocido como los talibanes paquistaníes, opere desde bases en Afganistán. El TTP, fundado en 2007, ha perpetrado ataques en territorio paquistaní, incluyendo el atentado que casi termina con la vida de Malala Yousafzai en 2012. Durante casi dos décadas, el TTP mantuvo una campaña de violencia dentro del territorio pakistaní. El grupo realizó atentados en mercados, mezquitas, aeropuertos y bases militares. En 2014, un asalto a una escuela en Peshawar dejó más de 130 menores muertos

Aunque Islamabad esperaba que el regreso del Talibán al poder en Afganistán pusiera fin a este apoyo, los ataques del TTP se han incrementado desde 2022.

Acusaciones cruzadas entre Islamabad y Kabul

Las autoridades afganas han rechazado las acusaciones de Pakistán y sostienen que Islamabad también alberga combatientes de su enemigo, el grupo Estado Islámico. Sin embargo, fuentes afganas reconocen en privado la presencia de militantes del TTP en su territorio. El ataque del TTP que mató a 13 personas en el distrito de Bajaur la semana anterior fue perpetrado por un ciudadano afgano, según la inteligencia paquistaní. Estos hechos han llevado al gobierno de Pakistán a intensificar su respuesta militar.

Actores regionales y llamados a la mediación

Naciones Unidas, China e Irán han manifestado su preocupación por la escalada del conflicto. Beijing llamó al diálogo y pidió resolver las diferencias por medios diplomáticos. Teherán, por su parte, ofreció mediar entre ambas partes. El canciller iraní, Abbas Araghchi, instó a mantener una política de "buen vecino" y evitar una guerra a gran escala en la región.

El papel de India y las rivalidades regionales

Las tensiones entre Afganistán y Pakistán también se insertan en una rivalidad más amplia. En octubre, el ministro de Exteriores afgano visitó India para restablecer relaciones, lo que Islamabad interpretó como una amenaza. Pakistán acusó a Kabul de "pelear una guerra subsidiaria para Delhi", aunque India ha negado apoyar actividades antipakistaníes. Según analistas, la cercanía entre India y el Talibán representa una "derrota simbólica" para Pakistán, el cual sostiene una rivalidad histórica con India.

Desbalance militar entre ambos países

En términos de capacidad militar, Pakistán tiene una fuerza notablemente superior. El país no solo alberga armas nucleares sino que además cuenta con más de 600 mil efectivos en servicio activo, más de 6 mil vehículos blindados y más de 400 aeronaves de combate. En contraste, Afganistán dispone de alrededor de 172 mil combatientes, sin una fuerza aérea funcional. La diferencia de poderío militar podría ser determinante si las hostilidades escalan, aunque las represalias talibanas podrían mantenerse en la forma de incursiones transfronterizas y ataques guerrilleros.

El enfrentamiento entre Pakistán y Afganistán no es nuevo, pero la reciente escalada representa un cambio significativo en la relación bilateral. A pesar de compartir lazos históricos y étnicos, las desconfianzas mutuas, la actividad del TTP y las disputas fronterizas mantienen hacen de la región un polvorín que puede explotar en cualquier momento.