Argentina en alerta tras el ascenso del acusado por la AMIA al frente de la Guardia iraní

Tras ataques en Medio Oriente, Irán nombró como jefe militar a un prófugo por el caso AMIA y Argentina desplegó alerta nacional

Con un pedido de captura internacional, el nuevo jefe militar de Irán enfrenta cargos por homicidio agravado y crímenes de odio

La designación de Ahmad Vahidi como nuevo jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica en Irán provocó la inmediata reacción del Gobierno argentino, que elevó el nivel de alerta de seguridad a "alto" en todo el país. El general iraní está acusado de ser uno de los autores intelectuales del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) ocurrido en 1994, donde murieron 85 personas.

El 28 de febrero, el Gobierno argentino oficializó la medida a través de un comunicado de la Oficina del Presidente, que dispuso reforzar la protección sobre "todos los objetivos sensibles del país". Entre ellos se incluyen instalaciones críticas, embajadas, fronteras y la comunidad judía. También se activó un monitoreo constante a cargo del Sistema de Inteligencia Nacional.

La designación de Vahidi fue confirmada por la agencia iraní Mehr tras la muerte del general Mohamad Pakpur en ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra objetivos militares en territorio iraní. En la misma ofensiva también fallecieron el jefe del Estado Mayor, Abdorrahim Musaví, y el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh.

El nuevo jefe militar iraní integró históricamente las Fuerzas Quds, unidad de élite responsable de operaciones en el extranjero. Según el fiscal Alberto Nisman, Vahidi fue parte de una reunión en Teherán el 14 de agosto de 1993, donde se resolvió atacar la AMIA. "Ha sido demostrado que Vahidi participó y aprobó la decisión de atacar la AMIA durante una reunión en Irán", sostiene el dictamen judicial.

Desde 2007, pesa sobre él una circular roja de Interpol solicitada por la Justicia argentina. Las acusaciones incluyen "homicidio calificado, doblemente agravado (por odio racial o religioso y por ser un medio idóneo para causar un peligro común)", junto con "lesiones leves y graves calificadas, reiteradas y daños múltiples agravados".

Además de su vínculo con el caso AMIA, Vahidi ocupó cargos clave en el régimen iraní. Fue ministro de Defensa entre 2009 y 2013 y asumió como ministro del Interior en 2021. Durante sus funciones oficiales, visitó países como Bolivia, Pakistán y Sri Lanka. En todos los casos, Argentina solicitó su detención mediante los canales internacionales vigentes, sin obtener respuesta favorable.

En una intervención en el Congreso el 1 de marzo, el presidente Javier Milei aludió al caso. Frente a interrupciones de legisladores opositores, declaró: "Ustedes que se entregaban a Venezuela y que se entregaban a los terroristas de Irán que nos metieron dos bombas. ¡Dale! Donde la corrupta, además, firmó el memorándum y vení a explicarme qué pasó con Nisman. ¡Dale! Manga de asesinos y chorros".

Aunque hasta el momento no se reportaron amenazas concretas, las autoridades argentinas mantienen vigilancia permanente. El gobierno sostiene coordinación con agencias internacionales y refuerza su presencia preventiva en zonas estratégicas. La figura de Vahidi vuelve a tensar el vínculo bilateral, mientras la causa AMIA sigue abierta a nivel judicial y diplomático.