Tras semanas de apagones, la isla caribeña recibe un cargamento clave desde Rusia que podría reactivar su deteriorada red eléctrica nacional
Mientras millones de cubanos enfrentan apagones consecutivos, un petrolero ruso sancionado avanza por el Atlántico con más de 700 mil barriles de crudo. Esta operación podría representar el primer ingreso de petróleo a la isla en más de dos meses, en un contexto marcado por el colapso energético y las restricciones económicas impuestas por potencias occidentales.
El buque identificado como Anatoly Kolodkin zarpó el 8 de marzo desde el puerto de Primorsk, ubicado a 100 kilómetros de San Petersburgo. Según la firma de análisis marítimos Kpler, fue detectado el miércoles 18 de marzo a las 16:00 GMT cruzando el Atlántico oriental con destino a Cuba. Se prevé que descargue su contenido en la terminal petrolera de Matanzas, al norte del país, cerca del 23 de marzo.
Bajo bandera rusa y operado por Sovcomflot —la naviera estatal de ese país—, el Anatoly Kolodkin transporta un cargamento de 730.000 barriles de crudo. Esta embarcación figura entre las sancionadas por Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido.
A este movimiento se suma la posible llegada de otro buque: el Sea Horse, con bandera de Hong Kong. Kpler indicó que este carguero más pequeño habría cargado cerca de 200.000 barriles de diésel frente a Chipre a fines de enero. Zarpó del Mediterráneo el 13 de febrero y desde entonces navega con velocidad reducida y trayectoria irregular. A las 16:30 GMT del miércoles 18 de marzo, se encontraba en el noroeste del Caribe, a unos 1.500 kilómetros de la costa cubana.
Desde el 9 de enero, Cuba no recibió importaciones de crudo, luego de que un último envío fuera realizado por México. Este embarque ocurrió tras el colapso del dictador venezolano Nicolás Maduro, un antiguo aliado clave de la isla. Posteriormente, el gobierno mexicano enfrentó presión diplomática por parte de Estados Unidos para cesar tales operaciones.
El endurecimiento del bloqueo energético fue reforzado por la administración del presidente estadounidense Donald Trump, quien, tras la caída de Maduro, impulsó nuevas sanciones dirigidas específicamente al suministro de petróleo hacia Cuba.
Paralelamente, la isla enfrenta su sexto día consecutivo sin suministro eléctrico estable, situación que afectó tanto a centros urbanos como a regiones rurales. A esta emergencia se suma un sismo de magnitud 5.8 registrado en días recientes, lo que agrava aún más las condiciones generales de la población.
La llegada del Anatoly Kolodkin podría significar un alivio temporal para la red energética cubana, pero también reactiva un foco de tensión geopolítica. El envío no solo reestablece una línea logística interrumpida desde enero, sino que plantea interrogantes sobre la capacidad de Rusia para mantener rutas energéticas alternativas en medio de un aislamiento internacional creciente.