Colombia sube el precio de la gasolina y refleja la presión global del petróleo

Por efecto de decisiones internas y condiciones globales, el combustible vuelve a encarecerse

Mientras crece la presión global sobre los combustibles, Colombia actualiza sus tarifas y eleva el precio del galón en ciudades clave del país

El precio de la gasolina en Colombia volvió a subir desde el 1 de abril de 2026, y el galón ya supera los 15.400 pesos en promedio en las principales ciudades. La medida, adoptada en plena Semana Santa, representa un nuevo impacto para conductores, transportistas y consumidores en todo el país, y refleja el efecto combinado de decisiones internas y tensiones del mercado energético global.

Bogotá, Medellín, Cali y Villavicencio encabezan el listado de ciudades con los precios más altos. Según datos oficiales, Villavicencio registró el mayor valor con 15.991 pesos por galón, mientras Cali alcanzó los 15.900 pesos y Bogotá los 15.891. En contraste, Pasto y Cúcuta mantienen los costos más bajos del país, con 13.487 y 13.865 pesos por galón respectivamente.

La Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) explicó que el incremento es de 375 pesos por galón de gasolina corriente y 81 pesos para el ACPM (diésel), con base en la Resolución Creg 104 001 de 2022 y las funciones delegadas por los ministerios de Hacienda y Minas. En su comunicado, la entidad señaló: "Presenta este documento didáctico con el objeto de ofrecer a los ciudadanos una orientación sobre la política de fijación de precios de la gasolina motor corriente y el ACPM".

En cifras nacionales, el nuevo promedio del galón de gasolina se sitúa en 15.449 pesos, mientras que el ACPM alcanza los 11.082 pesos. Estas tarifas se aplican a 13 ciudades principales del país y sirven como referencia para el resto del territorio. El ajuste también influye directamente en los costos de transporte y logística, dos sectores sensibles al precio del combustible.

Durante febrero y marzo de 2026, los precios de los combustibles habían registrado una baja acumulada cercana a los 1.000 pesos. Esto fue posible gracias a la reducción del déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) y a la caída temporal de las cotizaciones internacionales del petróleo. Sin embargo, el escenario global cambió en las últimas semanas, generando nuevas presiones sobre los mercados locales.

A nivel internacional, la cotización del barril de petróleo experimentó fluctuaciones asociadas a restricciones en la oferta, conflictos regionales y ajustes en la producción de países exportadores. Estos factores inciden directamente en países importadores como Colombia, que dependen en parte del comportamiento global para fijar precios internos. Adicionalmente, el tipo de cambio y los costos logísticos elevan el impacto en regiones apartadas o con infraestructura limitada.

Los efectos del aumento se reflejarán en los próximos días en sectores como el transporte público, el abastecimiento de alimentos y la movilidad urbana. Aunque el ajuste es menor en el caso del ACPM, este combustible es clave para camiones de carga y buses intermunicipales, lo que podría repercutir en precios finales para el consumidor.

Según la tabla publicada por la Creg, ciudades como Pereira, Manizales e Ibagué también superan los 15.800 pesos por galón. Estas variaciones responden a condiciones regionales, costos de distribución y logística, además de la política de subsidios diferenciados en zonas fronterizas.