
Foto: Unsplash
El precio de la gasolina en Colombia comenzará a bajar, según anunció el presidente Gustavo Petro, luego de que su Gobierno saldara la deuda acumulada del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc). La decisión se da en un contexto económico presionado por la inflación, el aumento del salario mínimo sin acuerdo tripartito y un escenario preelectoral que concentra la atención pública.
Desde su cuenta oficial en la red social X, el mandatario afirmó: "Porque ya pagamos la deuda del Fepc y, porque se apreció el peso colombiano frente al dólar, entonces le aviso a usted y al país que comenzaremos a bajar el precio de la gasolina". El mensaje fue parte de un intercambio con el expresidente Álvaro Uribe, quien cuestionó las decisiones fiscales del actual Ejecutivo.
La deuda del Fepc se generó tras varios años de subsidios a los combustibles, implementados para mantener su precio interno por debajo de las referencias internacionales. Esta estrategia provocó un déficit significativo que, según el Gobierno, se cubrió con recursos del presupuesto nacional, afectando sectores como agua potable, educación y saneamiento básico. "Durante años mantuvieron falsamente ‘gasolina barata’ a punta del presupuesto de la nación", indicó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma.
Con la cancelación de esa deuda y un tipo de cambio favorable, el Ejecutivo anticipa una reducción gradual en el precio del galón de gasolina, que se mantiene en 10.919 pesos. Aunque aún no se definió una fecha ni el porcentaje de ajuste, las autoridades aseguran que las condiciones económicas permiten iniciar ese proceso sin comprometer la estabilidad fiscal.
Entre los factores considerados para la rebaja también figura la actualización de la fórmula del etanol, componente que influye en el precio final del combustible. Según Palma, el ajuste se hará con base en "criterios técnicos y de mercado, sin afectar la transición energética".
La medida se inscribe en un entorno macroeconómico con tensiones acumuladas y señales de inestabilidad fiscal. Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la inflación en 2025 alcanzó 5,1%, superando por quinto año consecutivo el rango meta del Banco de la República, establecido entre 2% y 4%. El informe oficial señala que los sectores de restaurantes, educación y salud fueron los que más presionaron el índice de precios al consumidor.
Al mismo tiempo, el incremento del salario mínimo decretado por el presidente Petro generó reacciones legales y políticas. El ajuste del 23% fue establecido sin acuerdo entre el Gobierno, empresarios y sindicatos, y actualmente enfrenta una demanda ante el Consejo de Estado. Según el recurso admitido, el decreto no se basó en los parámetros técnicos exigidos por la legislación nacional.
Frente a este panorama, el anuncio sobre la reducción de la gasolina representa un punto clave en la estrategia económica del Ejecutivo. Desde el Gobierno se sostiene que el saneamiento del Fepc y la apreciación del peso frente al dólar generan un escenario propicio para alinear los precios internos del combustible con las condiciones del mercado internacional, sin poner en riesgo las finanzas públicas.
DESCARGA LA NOTA SÍGUENOS EN GOOGLE NEWS