Boom de fibra óptica en 2026 pone en jaque a la industria por escasez de mano de obra

Inversión, tecnología y escasez laboral marcan el rumbo de la infraestructura digital

Despliegue de fibra en 2026 crecerá con inversión récord, pero escasez de mano de obra y permisos limitará su avance en infraestructura digital

El despliegue de fibra óptica en 2026 entrará en una fase de expansión acelerada impulsada por inversión pública y privada. Esto aunque la falta de mano de obra calificada y los retos regulatorios podrían limitar su ejecución.

A inicios de 2026, los proyectos financiados por el programa BEAD (Broadband Equity, Access, and Deployment) comenzarán a ejecutarse de forma simultánea en Estados Unidos, lo que generará presión sobre recursos humanos y procesos de permisos. Mike Vermeer, gerente de soluciones de banda ancha en Panduit, señaló: "Debido a que estos proyectos se gestionan de forma centralizada, veremos miles de ellos afectados casi al mismo tiempo".

La disponibilidad de trabajadores especializados se perfila como el principal desafío operativo. Según Vermeer, "Puedes almacenar productos, pero no puedes almacenar mano de obra", al referirse a la dificultad de prever y cubrir la demanda de técnicos en instalación y empalme de fibra.

El entorno de inversión también muestra una tendencia al alza. Durante los últimos cinco años, firmas de capital privado han destinado más de 80 mil millones de dólares a infraestructura de fibra en Estados Unidos, con proyecciones que alcanzan los 96 mil millones hacia 2026. Olga Khavarivska, gerente de producto en Panduit, anticipó que este crecimiento impulsará nuevos esquemas financieros para sostener el ritmo de despliegue.

Las limitaciones estructurales han llevado a explorar modelos alternativos de financiamiento. Entre ellos se incluyen la conversión de activos en fideicomisos inmobiliarios y la expansión de redes de acceso abierto, mecanismos que buscan atraer inversión institucional y mejorar la rentabilidad del sector.

En paralelo, la innovación tecnológica marcará el ritmo de la industria. Jose Castro, responsable del laboratorio de investigación en fibra de Panduit, indicó: "Veremos la llegada de transceptores de 800 gigabits, lo que duplicará el ancho de banda sin reemplazar la fibra existente". Esta tecnología permitirá duplicar la capacidad de transmisión sin modificar la infraestructura instalada.

El desarrollo de fibra de núcleo hueco también forma parte de esta evolución. Castro explicó: "Reduce la latencia y permite que los centros de datos estén más separados manteniendo el rendimiento.", lo que amplía las posibilidades de interconexión entre centros de datos.

Las soluciones prefabricadas y de conexión rápida ganarán relevancia ante la escasez de personal especializado. "Hacen que el despliegue sea más rápido y requieren mano de obra menos cualificada", añadió Castro, al referirse a sistemas diseñados para reducir tiempos de instalación.

El crecimiento de la demanda de datos impulsará la expansión de la fibra hacia nuevas áreas. Imtiaz Mir, gerente senior de producto en Panduit, afirmó: "A medida que la IA impulsa demanda de menor latencia, más información se moverá hacia el borde, no solo entre centros de datos". Este cambio responde al aumento en aplicaciones que requieren menor latencia, como inteligencia artificial y servicios distribuidos.

La industria también prevé una mayor consolidación entre proveedores de servicios, así como el crecimiento de redes compartidas que optimicen el uso de la infraestructura existente. Estas dinámicas buscan responder a la necesidad de escala y eficiencia en un entorno de alta competencia.

Para 2026, la combinación de inversión, innovación tecnológica y limitaciones operativas definirá el ritmo de expansión de la infraestructura digital. Vermeer resumió este escenario al señalar: "El año que viene, todo dependerá de la ejecución".