Colombia fue el país más afectado en el inicio de las expulsiones desde Chile

Además de Colombia, el operativo alcanzó a Bolivia y Ecuador dentro del primer despliegue aéreo del plan migratorio

Las autoridades chilenas iniciaron un nuevo ciclo de deportaciones con un operativo aéreo y la promesa de ampliar pronto la frecuencia de salidas

La primera señal del nuevo plan migratorio chileno tuvo un destino claro: Colombia concentró el mayor número de expulsados en el arranque del operativo. El vuelo inauguró una etapa de deportaciones que también alcanzó a Bolivia y Ecuador, con efectos inmediatos sobre varios países sudamericanos.

Desde Santiago, el gobierno de Chile puso en marcha el 16 de abril el primer vuelo de expulsión de migrantes en situación irregular. La operación salió desde el aeropuerto de la Fuerza Aérea de Chile con 40 personas a bordo, entre ellas 19 ciudadanos colombianos, 17 bolivianos y cuatro ecuatorianos.

El grupo colombiano fue el más numeroso del traslado, por delante de Bolivia y Ecuador en este primer despliegue aéreo. Esa distribución convirtió a Colombia en el país más afectado por una medida que el Ejecutivo chileno plantea extender durante las próximas semanas.

De acuerdo con la información oficial, todos los expulsados mantenían órdenes vigentes por faltas administrativas o por delitos cometidos en territorio chileno. Entre los casos mencionados por las autoridades figuran robo con violencia, receptación de vehículo motorizado, tráfico de drogas y porte ilegal de armas y municiones.

La ruta del vuelo incluyó escalas en La Paz, Guayaquil y Bogotá, ciudades donde fueron desembarcados los ciudadanos expulsados. Ese itinerario mostró desde el primer día el alcance regional del operativo y su efecto directo sobre tres países de América del Sur.

El gobierno chileno presentó esta salida como el inicio de una fase más amplia dentro de su política de control migratorio. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, afirmó: "Tenemos un compromiso que vamos a cumplir: intensificar y tener a la brevedad más vuelos para poder cumplir con el plan del ordenamiento migratorio. También va a haber salidas en buses".

Con esa declaración, quedó confirmado que las expulsiones no se limitarán a operaciones aéreas, aunque todavía no existe una frecuencia pública definida. Las autoridades adelantaron que también habrá traslados terrestres para ejecutar nuevas órdenes de expulsión de extranjeros en situación irregular.

En su mensaje oficial, el presidente chileno José Antonio Kast vinculó la medida con el estado actual del control fronterizo. El mandatario sostuvo: "Nos entregaron un país con más de 300.000 extranjeros en situación irregular, algunos de ellos vinculados a redes de crimen organizado que introdujeron en Chile niveles de violencia que los chilenos no habíamos conocido".

La administración chilena señaló además una reducción de los ingresos irregulares durante su primer mes de gobierno en la frontera norte. Ese resultado fue atribuido al refuerzo de la vigilancia con apoyo de fuerzas militares y policiales desplegadas en esa zona.

Más allá del anuncio político, el dato de mayor impacto regional fue la concentración de ciudadanos colombianos en el primer vuelo. Bogotá recibió al grupo más numeroso del operativo, mientras Bolivia y Ecuador completaron el recorrido inicial previsto por las autoridades chilenas.

Durante la administración de Gabriel Boric, entre 2022 y 2026, Chile realizó más de 20 vuelos de expulsión y deportó cerca de 4.500 personas. Con el nuevo operativo, el gobierno chileno abrió otra etapa para ejecutar órdenes vigentes y ampliar su política migratoria con impacto directo sobre Colombia, Bolivia y Ecuador.