Un jurado determinó que la demanda de Elon Musk contra OpenAI estaba prescrita y dejó el caso cerca de una victoria clave para la creadora de ChatGPT
La demanda de Elon Musk contra OpenAI quedó cerca de ser desestimada después de que un jurado concluyó que el reclamo fue presentado fuera de plazo. El veredicto favorece a la compañía creadora de ChatGPT, aunque la jueza Yvonne Gonzalez Rogers tendrá la decisión final. De todas formas, Musk no baja los brazos.
Este lunes 18 de mayo, el jurado de nueve miembros deliberó unos 90 minutos antes de determinar que la acción estaba prescrita. La jueza anticipó que su decisión coincidirá con la conclusión del jurado. "Creo que hay una cantidad sustancial de pruebas que respaldan el veredicto del jurado", le dijo la jueza al abogado de Musk.
El caso enfrentó a Musk con OpenAI, Sam Altman y Greg Brockman por la estructura corporativa de la empresa. Musk había demandado en febrero de 2024 al alegar que los directivos "robaron una organización benéfica" al adoptar un modelo con una rama comercial.
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Los abogados de OpenAI sostuvieron que la misión de la empresa no cambió y que la organización sigue dirigida por una fundación sin ánimo de lucro. También argumentaron que Musk esperó a demandar hasta después de fundar xAI, su propia empresa de inteligencia artificial y competidora de OpenAI.
El jurado coincidió con esa línea de defensa y determinó que Musk conocía desde 2021 la conducta descrita en su demanda. William Savitt, abogado de OpenAI, afirmó tras el veredicto: "El veredicto del jurado confirma que esta demanda fue un intento hipócrita de sabotear a un competidor".
El equipo judicial de OpenAI afirmó que es la "envidia" lo que motivó a Musk a realizar la demanda. Además, señalaron que el empresario busca obstaculizar el desarrollo de la compañía por medio de la Justicia.
La defensa también sostuvo que las donaciones de Musk no obligaban a mantener a OpenAI como una entidad exclusivamente sin ánimo de lucro. Según los abogados de la empresa, el CEO de Tesla presionó en varias ocasiones para convertir OpenAI en una compañía con fines de lucro que compitiera con Google.
Musk pidió que OpenAI devolviera más de 130 mil millones de dólares a su rama sin ánimo de lucro. También solicitó destituir a Altman y Brockman de sus cargos directivos y revertir la reestructuración que colocó a OpenAI entre las empresas tecnológicas más valiosas.
Durante el juicio desarrollado en Oakland, California, se presentaron correos electrónicos privados, mensajes de texto y actas internas. Entre las pruebas figuraron diarios personales de Brockman y mensajes entre Musk y el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, sobre una posible compra conjunta de OpenAI.
Musk ayudó a cofundar y financiar OpenAI con 38 millones de dólares durante sus primeros años. En su declaración ante el tribunal dijo: "Fui un tonto". Luego añadió: "Les di financiación gratuita para crear una empresa emergente".
Microsoft también fue incluida como codemandada por "ayudar e instigar" las acusaciones mediante sus inversiones en OpenAI. Tras el veredicto, un portavoz de Microsoft declaró: "Los hechos y la cronología de este caso han estado claros desde hace tiempo, y celebramos la decisión del jurado de desestimar estas demandas por extemporáneas".
Luego del veredicto, el abogado de Musk, Mark Toberoff, respondió a la prensa con una sola palabra: "Apelación". Luego, hizo referencia a la Guerra de Independencia de Estados Unidos para indicar que no se rendirán. “Fueron grandes pérdidas para los estadounidenses, pero ¿quién ganó la guerra? Y este no ha terminado", exclamó.