Ante riesgos de credenciales físicas, empresas evalúan biometría para reducir errores de identidad y agilizar accesos internos en sus operaciones diarias
El rostro empieza a ocupar el lugar que durante años tuvieron llaves, tarjetas y contraseñas en accesos físicos y digitales. La transición aparece ligada a riesgos administrativos, accesos no autorizados y errores en la gestión de identidades.
NotiPress accedió a información que vincula este cambio con accesos no autorizados y errores en la administración de identidades. Empresas con alta rotación y múltiples puntos de acceso requieren procesos ágiles sin reducir seguridad en sus operaciones.
La verificación facial compara dos imágenes y determina si corresponden a una misma persona dentro de sistemas de autenticación. Esta herramienta autentica usuarios, previene fraudes y fortalece controles de acceso con apoyo de inteligencia artificial.[img1]
Su uso se extiende a banca, salud, hospitalidad y pagos digitales, donde seguridad y experiencia operan en paralelo. Fortune Business Insights estimó que el mercado global de reconocimiento facial alcanzó 8.83 mil millones de dólares en 2025.
La firma proyectó 30.52 mil millones de dólares hacia 2034, con crecimiento anual cercano a 14.8%. América del Norte concentra 38.5% del mercado, dentro de las estimaciones de la firma especializada.
En una misma plataforma, los modelos multimodales reúnen varias credenciales para responder a distintos niveles de seguridad y continuidad operativa. En operaciones con varios accesos, esa convivencia permite usar rostro, iris, huella o tarjeta dentro del mismo flujo.
Hikvision ofrece en México la terminal MinMoe, diseñada para operaciones donde la precisión resulta crítica. El equipo valida identidades mediante iris, un rasgo biométrico descrito como estable y complejo en el tiempo.
El sistema autentica usuarios en cerca de un segundo y a una distancia de hasta 70 centímetros. También opera sin contacto, incluso cuando las personas utilizan gafas o equipo de protección en entornos operativos.
Sus capacidades incluyen antifalsificación, reconocimiento facial, huella dactilar y tarjetas dentro de un mismo esquema de acceso. Dentro del portafolio local, MinMoe K1T344 integra reconocimiento facial con múltiples credenciales en un solo punto.
Esta integración responde a necesidades de operación continua y gestión eficiente de accesos en sectores críticos. La oferta se orienta a banca, salud e instalaciones críticas, donde los controles requieren operación continua.
Para distintos entornos de acceso, las series DS-K1T323 y DS-K1T673 incorporan aleación de aluminio, cristal templado e integraciones de alarma. También incluyen botón físico para funciones de videoportero y configuración mediante modos AP, Web o interfaz gráfica.
Fran Sánchez, Marcom Director en Hikvision México, dijo: "El cambio no está solo en cómo se identifican las personas, sino en cómo se gestiona la certeza de esa identidad". Sánchez agregó: "Hoy, las organizaciones buscan reducir márgenes de error y operar con información en tiempo real, especialmente en accesos donde cualquier falla tiene impacto directo en la operación".
Con este enfoque, el control de accesos incorpora datos biométricos para respaldar cada interacción en entornos físicos y digitales. Rostro, iris, huella y tarjetas conviven como credenciales dentro de sistemas orientados a seguridad, continuidad y trazabilidad operativa.