El avance de la inteligencia artificial obliga a rediseñar energía, enfriamiento y formación técnica ante una industria que evoluciona más rápido
La expansión de la inteligencia artificial (IA) está elevando las exigencias sobre infraestructura, energía y formación profesional, en un contexto donde la velocidad del cambio tecnológico supera la capacidad de adaptación de muchos programas académicos. Especialistas del sector consideran que este escenario está alterando los desafíos que enfrentan las nuevas generaciones de ingenieros.
Durante una entrevista con NotiPress, Alejandra Castellanos, directora general de HiRef y presidenta del Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas (CIME), explicó que la evolución de los centros de datos refleja con claridad esta transformación. La ejecutiva señaló durante la charla que los equipos actuales concentran una capacidad de procesamiento muy superior a la de generaciones anteriores, lo que incrementa tanto el consumo energético como las necesidades de enfriamiento.
Castellanos afirmó que "parte de los retos de los centros de datos, pues uno de ellos es la parte del suministro de energía, es decir, la demanda de energía por cada equipo pues es muchísimo mayor y la otra parte sería la disipación térmica". De acuerdo con la especialista, los racks utilizados para aplicaciones de inteligencia artificial pasaron de consumir entre 3 y 5 kilowatts en años anteriores a requerir cerca de 100 kilowatts en algunos entornos actuales.
En paralelo, las universidades enfrentan dificultades para mantener el mismo ritmo de actualización tecnológica. En este contexto, la presidenta de CIME indicó que los planes de estudio suelen atravesar procesos de revisión más lentos que la evolución de la industria, situación que obliga a complementar la formación mediante especializaciones, investigación aplicada y capacitación continua.
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Sostuvo que gran parte de la innovación ocurre directamente en empresas y centros de investigación vinculados al desarrollo de nuevas tecnologías. Como ejemplo, señaló que durante los cinco años recientes surgieron más soluciones de enfriamiento que en la década anterior, impulsadas por la creciente demanda de procesamiento asociada a la IA.
Mientras la industria acelera su transformación, también cambian las competencias requeridas para los futuros profesionales. Destacó que las nuevas generaciones acceden a volúmenes de información sin precedentes y utilizan herramientas digitales con mayor naturalidad, aunque consideró necesario fortalecer habilidades de análisis, creatividad y criterio humano frente al avance de sistemas automatizados.
Asimismo, tecnologías como los gemelos digitales permitirán diseñar y probar procesos complejos en entornos virtuales antes de construirlos físicamente. Esta tendencia podría reducir tiempos de desarrollo en sectores industriales, médicos y tecnológicos, aunque también incrementará la necesidad de infraestructura computacional capaz de sostener esos modelos avanzados.
Castellanos hizo un llamado a mantener una formación constante ante un entorno marcado por la aceleración tecnológica. Advirtió que el acceso desigual a herramientas digitales puede ampliar brechas de conocimiento, por lo que consideró necesario impulsar la capacitación continua entre estudiantes y profesionales de distintas generaciones.