Cómo la IA y los centros de datos redibujaron el poder en 2025

 31-12-2025
Ali Figueroa
   
Foto: Axel Olivares (Composición/NotiPress)

Foto: Axel Olivares (Composición/NotiPress)

Hacia el comienzo del 2026, la inteligencia artificial atraviesa una etapa de desarrollo y adopción masiva, donde los dimes y diretes pasaron a las contiendas políticas y comerciales. Como resultado de la carrera por el dominio de la IA entre China y Estados Unidos, las herramientas generativas y conversacionales pasaron a formar parte de la vida cotidiana de millones de personas.

El auge de las herramientas como ChatGPT para generar textos y incrementó la adopción de las tecnologías, tanto a nivel consumidor como empresarial. Según Microsoft México, 9 de cada 10 empresas planea integrar la IA en sus operaciones a partir de 2026.

Frente al optimismo por la IA en el ámbito empresarial y gubernamental, la dependencia en inteligencia artificial generó preocupaciones entre los especialistas. Tras la caída de la red Cloudflare en noviembre, la interrupción de los servicios de OpenAI pusieron en evidencia el papel predominante de las herramientas como ChatGPT y DeepSeek, el rival originario de China.

En este escenario de adopción y dependencia, los intereses empresariales se volcarán hacia la eficiencia de la inteligencia artificial en 2026, informó una encuesta publicada por TechCrunch. Esta tendencia inminente es una respuesta a los precedentes vividos en 2025. De acuerdo con estudios consultados por NotiPress, las compañías reportaron un punto de inflexión cuando se dieron cuenta que las inversiones no cuentan con un retorno de inversión garantizado.

Estados Unidos acelera la adopción con énfasis en políticas ejecutivas

Para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la inteligencia artificial generativa es una tecnología clave para la seguridad nacional. Con el lanzamiento de 90 políticas federales, el mandatario apostó por la gobernanza con intereses especiales, lo cual marca un contraste con su discreción inicial hacia estas tecnologías.

Como legado de su cargo previo, el exdirector del Departamento de Eficiencia Gubernamental de Estados Unidos (DOGE, por sus siglas en inglés), Elon Musk, ofreció la IA Grok al gobierno estadounidense. A través del uso de esta herramienta, las autoridades buscan un control de la información sensible y una libertad de expresión sin regulaciones complejas ni dependencia en empresas como OpenAI. Sin embargo, al intentar escapar de cierto repertorio ideológico, especialistas reportaron sesgos ideológicos en el uso de la IA por el gobierno estadounidense y DOGE.

Donald Trump junto a Xi Jinping en Busan, Corea del Sur, 30 de octubre de 2025. Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores chino

Donald Trump junto a Xi Jinping en Busan, Corea del Sur, 30 de octubre de 2025. Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores chino

Al poner el foco en la IA, Trump no quiso dejar nada librado al azar, por lo que en 2025 impulsó órdenes ejecutivas para facilitar la aprobación de IA sin la regulación de los distintos estados. Pero además, un elemento adicional cobró importancia a nivel de competencia con China: la demanda energética. Frente a las expectativas del Departamento de Energía estadounidense, que plantea una capacidad de 209 gigawatts (gw) en 2030, China podría alcanzar una capacidad de electricidad de 400gw en el mismo año, recalentando aún más las tensiones entre ambas potencias.

Centros de datos y retos de infraestructura hacia el 2026

Acompañado de la digitalización masiva, la demanda de una infraestructura eléctrica para cubrir el uso de inteligencia artificial impulsó el desarrollo de centros de datos. Estos centros, que funcionan como el corazón de la conectividad gracias a sus servidores, emplean alrededor del 60% de la demanda total de energía el sector, informó la Agencia Internacional de Electricidad (IEA, por sus siglas en inglés).

Centro de datos de Microsoft en Suecia. Fuente: Microsoft

Centro de datos de Microsoft en Suecia. Fuente: Microsoft

No obstante, los retos de sostenibilidad energética presentan un posible declive para los centros de datos en 2026, informó SAS México en diciembre. Según las tendencias señaladas por la firma tecnológica, los elevados costos de operación por la electricidad podrían reducir el interés por la inversión en la infraestructura de centros de datos.

Por su parte, la demanda de equipo de cómputo para construir los servidores de centros de datos cambió las reglas del juego en el mercado de hardware. Entre las transformaciones con mayor impacto se encuentra la migración de empresas encargadas de fabricar tarjetas gráficas y módulos de memoria RAM. Encabezado por NVIDIA y Micron, la cual eliminó la línea de productos para el consumidor Crucial, las empresas tecnológicas iniciaron un proceso de encarecimiento de dispositivos electrónicos, principalmente computadoras y teléfonos móviles.




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