Un acuerdo con Japón abre una nueva ruta comercial para el Mercosur

Comercio, energía y minerales críticos marcarán la agenda económica entre Japón y el Mercosur

Asunción será el punto de partida para una negociación entre Japón y Mercosur sobre acceso a mercados, inversiones y cadenas productivas para ambas partes

El Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y Japón abrirán negociaciones para un Acuerdo de Asociación Económica (AAE) centrado en comercio, inversiones y cadenas productivas. El proceso puede ordenar reglas entre dos mercados con intereses complementarios en alimentos, industria, energía y tecnología.

A fines de junio, Asunción será sede del anuncio formal durante la 68.ª Cumbre de Jefes de Estado del bloque y Estados Asociados. La reunión entre Luiz Inácio Lula da Silva y Takaichi Sanae ocurrió al margen del Grupo de los Siete (G7) en Francia. El Mercosur informó que el lanzamiento fue motivo de una declaración conjunta.

Qué incluye un Acuerdo de Asociación Económica

Más allá de reducir aranceles y facilitar servicios, el acuerdo puede ordenar nuevas reglas económicas entre las partes. La definición utilizada por Japón incluye reglas sobre inversión, movimiento de personas, propiedad intelectual, competencia y cooperación en distintos campos. En términos prácticos, ese tipo de acuerdo fija condiciones para exportadores, importadores, inversionistas y empresas integradas a cadenas globales.[img1]

Para el Mercosur, la negociación abre una vía para mejorar el acceso de productos agroalimentarios, manufacturas, insumos industriales y bienes tecnológicos. También puede atraer inversiones japonesas en automóviles, energía, logística e innovación, sectores mencionados en la relación económica bilateral. Esos flujos apoyarían comercio más previsible si las partes acuerdan reglas claras sobre acceso, origen y cooperación técnica.

Por qué la región gana peso para Japón

Japón llega a la mesa con interés en cadenas de suministro más estables y en cooperación vinculada con transición energética. Las reuniones preparatorias incluyeron comercio, inversiones, cadenas de suministro, economía digital, abastecimiento estable de granos y energía. El bloque sudamericano también planteó acceso para productos agrícolas y medidas sanitarias transparentes basadas en criterios científicos.

El acuerdo beneficiaría a la región si reduce barreras para exportaciones y mejora condiciones para atraer capital productivo. Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay podrían ampliar ventas de alimentos, energía, minerales y bienes industriales hacia un mercado asiático de alto ingreso. Los Estados Partes fundadores del bloque son Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Las conversaciones todavía no equivalen a un acuerdo cerrado ni modifican reglas comerciales de manera inmediata. Cada capítulo deberá negociarse entre Japón y los Estados Partes antes de cualquier firma o incorporación legal. El Mercosur ya informó que las sensibilidades mutuas formarán parte del proceso negociador.

El antecedente directo fue el Marco de Asociación Estratégica establecido entre Japón y el Mercosur el 20 de diciembre de 2025. Durante el primer semestre de 2026, las partes realizaron reuniones para identificar oportunidades y desafíos de una integración económica mayor.