Qué riesgos trae el uranio empobrecido hallado en una planta de reciclaje

Manipular fragmentos de uranio empobrecido puede requerir protección, retiro especializado y control del área

Usado en municiones, blindajes y contrapesos, este metal pesado conserva toxicidad química pese a emitir menos radiación que otros materiales nucleares

Una placa de uranio empobrecido hallada entre materiales reciclados abrió una pregunta sanitaria inmediata: qué ocurre cuando alguien manipula este metal pesado. La respuesta depende menos del contacto externo breve que de la inhalación o ingestión de partículas.

La pieza fue hallada en Río Cuarto, Córdoba, dentro de la planta de reciclaje Circularity. La pieza medía alrededor de 30 centímetros de largo por 10 centímetros de ancho, y habría sido manipulada por ocho operarios.

Qué ocurre cuando ingresa al organismo

El uranio empobrecido es el residuo que queda tras extraer del uranio natural la mayor parte del uranio 235. Ese isótopo se usa para producir energía nuclear y explosiones nucleares, de acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

Todos los isótopos del uranio son radiactivos, aunque el material empobrecido emite niveles menores que otros materiales nucleares. La Oficina de Asuntos de Desarme de Naciones Unidas lo define como un metal pesado tóxico y subproducto del enriquecimiento. También indica que mantiene la toxicidad química del uranio, aunque su toxicidad radiológica es menor.

Riesgos para riñones y exposición interna

El mayor peligro aparece si partículas del material entran al cuerpo por inhalación, ingestión, heridas o fragmentos incrustados. La agencia estadounidense señala que la toxicidad química puede dañar los riñones, mientras la radiación alfa causa lesiones internas.

Dentro del cuerpo, las partículas alfa adquieren importancia sanitaria porque no representan el mismo riesgo desde el exterior. Por esa razón, una exposición externa breve no equivale a inhalar polvo o ingerir residuos del metal.

El Comité Científico de Naciones Unidas para el Estudio de los Efectos de las Radiaciones Atómicas revisa evidencia sobre exposición interna. Ese organismo no reportó patologías clínicamente significativas asociadas con radiación de uranio empobrecido, sin descartar preocupaciones por toxicidad química.

Manejo seguro y efectos ambientales

La densidad del uranio empobrecido, casi el doble que la del plomo, explica sus usos en municiones, blindajes y contrapesos. Cuando municiones con este material impactan, pueden liberar polvo de óxido de uranio cerca del punto de impacto.[img1]

En episodios fuera de ámbitos controlados, los organismos técnicos recomiendan aislar el área y retirar fragmentos mediante personal especializado. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) considera que fragmentos completos pueden generar riesgo potencial para quienes los manipulan directamente.

La presencia de la placa evidencia que ciertos residuos metálicos no deben tratarse como chatarra común. Ante una inscripción vinculada con material radiactivo, la respuesta segura consiste en detener la manipulación y avisar a autoridades competentes.

En Río Cuarto, las mediciones informadas indicaron dosis bajas y no registraron niveles de riesgo para la salud. El dato central para la población sigue siendo evitar la manipulación directa y dejar el retiro en manos especializadas.