Proyectos ambientales de La Iglesia de Jesucristo reducen 2230 toneladas de CO2 al año en México con paneles solares agua y reforestación
Los proyectos ambientales de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en México evitan la emisión de 2,230 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) al año, de acuerdo con información de la organización. Las iniciativas abarcan la instalación de paneles solares, programas de ahorro de agua, infraestructura permeable y reforestación con especies adaptadas a cada región.
La organización señaló que estas acciones buscan reducir el consumo de recursos en sus propiedades y generar ahorros operativos de largo plazo en centros de reunión y espacios de capacitación.
"Buscan reducir el impacto ambiental y optimizar los recursos operativos, al tiempo que fomentan una cultura de cuidado del planeta entre líderes y miembros de la Iglesia", explicó Alberto de Hoyos, gerente de Operaciones y Mantenimiento de la Iglesia de Jesucristo.
La instalación de paneles solares representa una de las principales estrategias ambientales de la organización. Actualmente, 52 centros de reunión operan con alrededor de 3,100 paneles solares, utilizados para generar electricidad destinada a iluminación, aire acondicionado y otros servicios.
Según un comunicado compartido con NotiPress, estos sistemas pueden reducir hasta 90% del consumo energético en los inmuebles intervenidos y evitar la emisión de hasta 1,240 toneladas de CO₂ al año.
En materia hídrica, la organización sustituyó áreas de césped por vegetación de menor consumo de agua y evalúa proyectos de captación y reutilización de agua de lluvia.
Las acciones también incluyen la construcción de estacionamientos con pavimentos y adoquines permeables, materiales que permiten la infiltración del agua al subsuelo y contribuyen a la recarga de acuíferos.
Por otra parte, los programas de reforestación priorizan árboles y vegetación nativa, con el objetivo de mejorar la calidad del aire, reducir las temperaturas en las zonas intervenidas y aumentar la captura de carbono.
Parte de estas iniciativas se concentra en el Centro de Capacitación Misional de México, un complejo de más de 36 hectáreas donde durante los últimos cinco años se han plantado cerca de 200 árboles.
El centro también cuenta con un sistema de paneles solares que permite calentar aproximadamente 80% del agua utilizada por los misioneros que habitan las 50 casas del complejo, medida que ha generado un ahorro de alrededor de 80% en el gasto anual de gas, de acuerdo con la organización.
En el ámbito hídrico, el recinto opera una planta de tratamiento con capacidad de 350 metros cúbicos diarios, diseñada para atender a hasta 2,500 personas, y un sistema de captación de agua pluvial con capacidad de 450 mil litros.
De acuerdo con la Iglesia de Jesucristo, el conjunto de proyectos ambientales implementados en México forma parte de una estrategia orientada a reducir el impacto ambiental de sus operaciones mediante un menor consumo de energía y agua y una mayor conservación de los recursos naturales.