Más de la mitad de los tiburones amenazados en Argentina podría desaparecer del planeta

Científicos, organizaciones y pescadores promueven el marcado y la devolución para frenar décadas de sobreexplotación

Pesca incidental, crecimiento lento y pocas crías reducen la capacidad de recuperación de especies amenazadas que habitan el Atlántico Sudoccidental

Cerca del 71% de las especies de tiburones del Mar Argentino enfrenta un riesgo de extinción extremadamente alto, de acuerdo con Wildlife Conservation Society Argentina. La situación compromete animales esenciales para el equilibrio marino y podría causar pérdidas irreversibles fuera del territorio nacional.

Un total de 55 especies de tiburones habita el Mar Argentino, y más de la mitad es endémica del Atlántico Sudoccidental. Su desaparición regional significaría también su extinción global, debido a que no existen poblaciones equivalentes en otras zonas del planeta.

Entre los casos más graves aparecen el escalandrún y el gatuzo, cuyas poblaciones disminuyeron más del 90% durante las últimas cuatro décadas. Ambas especies habitan zonas costeras sometidas a una presión constante por actividades pesqueras comerciales, artesanales y recreativas.

Sobrepesca y lenta reproducción agravan el riesgo

La pesca comercial representa una de las principales amenazas, especialmente cuando los tiburones quedan atrapados incidentalmente en redes destinadas a otras especies. La pesca deportiva también genera mortalidad cuando los ejemplares capturados no son devueltos con vida al océano.[img1]

Su biología dificulta todavía más la recuperación, porque muchas especies crecen lentamente, alcanzan tarde la madurez sexual y producen pocas crías. Las hembras de gatuzo, por ejemplo, comienzan a parir desde los ocho años y tienen camadas anuales reducidas.

"Por ser especies de lento crecimiento y tener reproducción sexual tardía y baja fecundidad, las poblaciones de tiburones no logran equilibrar y recuperarse de la intensa explotación a la que están expuestos", detalló Wildlife Conservation Society Argentina.

Dichas condiciones dificultan la recuperación frente a capturas frecuentes, incluso cuando los tiburones quedan atrapados sin ser el objetivo principal. La presión sostenida puede reducir poblaciones durante décadas antes de que exista una recuperación biológica significativa.

Marcado y devolución aportan datos para protegerlos

El programa Conservar Tiburones en Argentina funciona desde 2013 con pescadores deportivos, guías e instituciones científicas. La iniciativa reemplaza la pesca con sacrificio por el marcado, la toma de datos y la devolución inmediata al mar.

Alrededor de 240 pescadores y guías de Buenos Aires, Río Negro, Chubut y Santa Cruz participan actualmente en estas acciones. El programa registró cerca de veinte mil devoluciones, aproximadamente 4.000 ejemplares marcados y 55 recapturas utilizadas para seguimiento científico.

Cada marca se coloca debajo de la aleta dorsal antes de liberar al animal nuevamente en el océano. Los participantes también registran especie, sexo, talla, carnada, fecha y ubicación para reconstruir movimientos, supervivencia y zonas prioritarias.

Wildlife Conservation Society Argentina distribuyó además fichas digitales para identificar gatuzos, gatopardos, cazones, bacotas y escalandrunes. Los materiales incluyen características físicas, áreas de distribución y niveles de amenaza, facilitando decisiones rápidas durante una captura.

La organización también promueve prácticas sostenibles en pesquerías de pequeña escala y regulaciones coordinadas entre países. Estas medidas resultan relevantes porque varias especies atraviesan fronteras marítimas y requieren protección durante toda su distribución.