Solo 22% de los hogares integra las clases media alta y alta, mientras el resto enfrenta distintos niveles de restricción sobre su presupuesto
Un ingreso mensual de 2,8 millones de pesos argentinos parece representar al hogar promedio, pero queda por encima de lo recibido por casi ocho de cada diez familias. La distribución concentra al 78% entre la clase media baja y los estratos bajos, según datos de Fundación Encuentro basados en estimaciones de Consultora W.
En el primer trimestre de 2026, el ingreso promedio nacional alcanzó 2,8 millones de pesos netos mensuales, aunque solamente los dos segmentos superiores superaron esa referencia. La clase alta reunió al 5% de los hogares, mientras la clase media alta concentró otro 17% del total.
Dentro de la pirámide, la clase alta comenzó desde 7,5 millones de pesos mensuales y la media alta desde cuatro millones. La clase media baja, equivalente al 26% de los hogares, registró un piso cercano a 2,2 millones de pesos mensuales.
Más abajo, la clase baja superior no pobre concentró al 31% y comenzó alrededor de 1,4 millones de pesos mensuales. Otro 21% permaneció en situación de pobreza, con ingresos cercanos a 900 mil pesos por hogar cada mes.
Estos pisos equivalen aproximadamente a 4.956 dólares para la clase alta, 2.643 para la media alta y 1.454 para la media baja.[img1]
La clase baja superior parte de unos 925 dólares mensuales, mientras los hogares pobres registran alrededor de 595 dólares bajo esa misma referencia cambiaria. El ingreso promedio nacional, por su parte, equivale aproximadamente a 1.850 dólares mensuales con ese tipo de cambio.
Uruguay registró un ingreso medio de 97.541 pesos uruguayos por hogar durante el primer trimestre de 2026, según su Instituto Nacional de Estadística. Con una cotización cercana a 40,17 pesos uruguayos por dólar registrada en julio, ese promedio rondaba los 2.430 dólares mensuales.
Brasil informó para 2025 un ingreso domiciliario nominal de 2.316 reales mensuales por persona, equivalente aproximadamente a 456 dólares utilizando una cotización cercana a 5,08 reales. Esa cifra corresponde a ingreso per cápita y, por esa diferencia metodológica, no puede compararse directamente con el ingreso total de un hogar argentino.
Chile también utiliza otra referencia estadística, pues informó un ingreso laboral promedio de 962.945 pesos chilenos netos mensuales entre las personas ocupadas durante 2025. Esa diferencia entre mediciones obliga a interpretar las comparaciones regionales según hogares, trabajadores o ingresos per cápita, evitando tratar indicadores distintos como equivalentes.
Dentro de Argentina, el dato permanece más definido: 52% de los hogares integra segmentos bajos y otro 26% pertenece a la clase media baja. Los hogares de mayores ingresos representan 22%, mientras los restantes concentran buena parte del consumo cotidiano y enfrentan presupuestos mensuales considerablemente menores.