Funcionarios podrán intervenir antes de que aparezcan heridas visibles, mientras municipios organizan canales, procedimientos y seguimiento de cada caso
Una denuncia por maltrato animal ya no tendrá que esperar a que existan heridas visibles para activar una respuesta institucional en Colombia. Con la reglamentación de la Ley Ángel, las autoridades deberán valorar también señales de dolor, miedo, estrés o sufrimiento antes de definir cómo intervenir.
El Gobierno puso en marcha una Ruta Nacional de Atención al Maltrato Animal para coordinar a alcaldías, inspecciones, Policía Nacional, Fiscalía General de la Nación y otras entidades competentes. El objetivo es evitar que los casos queden detenidos por demoras, falta de coordinación o dudas sobre qué autoridad debe asumir cada actuación.
La ruta clasifica las denuncias en tres niveles de respuesta, según el riesgo observado en cada situación y la urgencia que requiera el animal afectado. Los casos más graves recibirán atención inmediata, mientras otros podrán entrar en atención prioritaria o seguimiento preventivo, dependiendo de las condiciones identificadas.
Cada denuncia deberá pasar por un procedimiento que permita recibir el reporte, analizar la situación, verificar lo ocurrido, intervenir cuando corresponda y hacer seguimiento. La resolución también prevé canales específicos, accesibles y confidenciales para recibir denuncias públicas o anónimas, que deberán ser divulgados y atendidos por personal capacitado.
Los gobiernos locales tendrán seis meses para adoptar su propia ruta mediante un acto administrativo ajustado a las características y necesidades de cada territorio. Ese periodo de adaptación no elimina la obligación de atender denuncias mientras los municipios y distritos organizan sus protocolos y responsabilidades institucionales.
Además, los procedimientos deberán actualizarse cada dos años y contemplar participación de organizaciones ciudadanas y entidades dedicadas a la protección de los animales. Cuando exista riesgo para la vida, integridad o bienestar del animal, la actuación podrá activarse sin esperar daños físicos evidentes o lesiones visibles.[img1]
La Ley Ángel también establece responsabilidades disciplinarias para autoridades de Policía que incumplan los términos de atención, incurran en omisiones o permitan vencer actuaciones. Esas conductas podrán ser sancionadas conforme al régimen disciplinario aplicable, sin que la norma establezca una multa monetaria fija para esos funcionarios.
Bautizada como Ley Ángel, la Ley 2455 de 2025 recuerda a un perro que sufrió extrema crueldad en Saboyá, Boyacá, durante 2021. El animal sobrevivió al ataque, y su caso impulsó una discusión nacional sobre la necesidad de fortalecer la protección frente al maltrato animal.
La norma modificó el marco de protección existente y ordenó crear mecanismos para prevenir, investigar y sancionar conductas de violencia contra los animales. También incorporó acciones pedagógicas destinadas a promover el respeto, explicar comportamientos sancionables e informar sobre las consecuencias penales asociadas con estas agresiones.
Como parte de esa prevención, municipios y distritos deberán desarrollar un Curso de Sensibilización contra el Maltrato Animal con contenidos sobre bienestar, comportamiento y factores relacionados con estas conductas.