Más de 1,7 millones sin trabajo: el desempleo sube al 7,9% en Argentina

Con más personas buscando trabajo, la desocupación avanzó mientras también crecieron la informalidad y la subocupación

Mujeres y grandes ciudades enfrentaron mayores niveles de desocupación, mientras la informalidad siguió ganando peso dentro del mercado laboral argentino

El mercado laboral argentino mostró nuevas señales de tensión durante el segundo trimestre de 2026, con más personas buscando empleo y una desocupación nuevamente en ascenso. La tasa de desempleo alcanzó el 7,9%, frente al 7,6% registrado un año antes y al 7,8% observado durante los primeros tres meses de 2026.

Como resultado, unas 1,73 millones de personas quedaron sin ocupación, disponibles para trabajar y realizando una búsqueda activa de empleo. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó además que la tasa de actividad llegó al 48,9%, mientras la tasa de empleo se ubicó en 45%.

Ese movimiento ayuda a explicar la suba del desempleo, porque más personas ingresaron al mercado laboral y la creación de puestos no absorbió toda esa incorporación. Frente al segundo trimestre de 2025, la oferta laboral sumó 551.100 personas, mientras el empleo creció en 451.330 y el desempleo aumentó en 99.800.

Más personas buscan trabajo, pero el empleo no alcanza

La presión también se observa entre quienes ya tienen una ocupación, especialmente cuando buscan más horas laborales o intentan conseguir otro puesto. Los subocupados aumentaron en 34.300 personas frente al mismo período de 2025, mientras la informalidad laboral alcanzó al 45% de los trabajadores ocupados.

Ese porcentaje representó una suba interanual de 1,8 puntos y un avance de 0,8 puntos frente a los primeros tres meses de 2026. La expansión del empleo informal también coincidió con un aumento del trabajo por cuenta propia dentro del universo de trabajadores sin registro.

Desde el último trimestre de 2023, el empleo total aumentó en 149.300 personas, pero la población económicamente activa incorporó aproximadamente 669.900 trabajadores. La diferencia entre ambas variaciones derivó en 520.600 personas desempleadas adicionales durante ese período, mientras el empleo registrado mostró una reducción considerable.[img1]

Al mismo tiempo, la ocupación no registrada creció, una señal de que parte del ajuste laboral ocurrió mediante empleos con menor nivel de formalización. Este cambio modifica la calidad del trabajo disponible, incluso cuando aumenta la cantidad total de personas ocupadas.

Mujeres y grandes ciudades concentran mayores tasas

El impacto del desempleo no fue uniforme entre la población ni entre las distintas regiones urbanas relevadas por el organismo estadístico. Entre las personas de 14 años o más, la desocupación llegó al 8,4% entre mujeres y al 7,5% entre varones.

Las diferencias territoriales también fueron amplias, con la región Pampeana en 9,7% y el Gran Buenos Aires en 8,2% durante el período analizado. Los aglomerados con 500.000 habitantes o más presentaron una tasa de 8,3%, frente al 6% registrado en ciudades con menor población.

Para los hogares, estas cifras significan mayor competencia por los puestos disponibles y más presión sobre los ingresos cuando el empleo conseguido resulta informal. También pueden traducirse en menor estabilidad laboral, menor cobertura social y mayores dificultades para sostener ingresos previsibles.