Delcy Rodríguez llevó a la ONU una agenda centrada en recomponer vínculos con Estados Unidos, avanzar en reformas y superar la confrontación interna
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, presentó ante la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas el "renacer" nacional para su país, asentado en la reconstrucción tras los terremotos, la reapertura del diálogo con Estados Unidos y un proceso de transformación democrática.
Rodríguez sostuvo que Venezuela atravesó durante 2026 "dos grandes y dolorosas pruebas". La primera, afirmó, estuvo marcada por "el estrangulamiento de su vida política interna y la confrontación agudizada con los Estados Unidos de América", en alusión a la operación militar estadounidense que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa en enero de 2026. La segunda prueba señalada por la mandataria fue el doble terremoto del 24 de junio.
El discurso ocurrió después de su primera reunión con el presidente estadounidense, Donald Trump, desde que Rodríguez asumió el poder. El encuentro abordó la relación bilateral y una agenda de cooperación en energía, minería y seguridad, en momentos en que Caracas y Washington buscan recomponer sus vínculos. Esta es la primera reunión entre un mandatario estadounidense y uno venezolano en más de una década.
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Desde la tribuna de Naciones Unidas, Rodríguez agradeció la disposición del Gobierno estadounidense para reabrir los canales entre ambos países y señaló las áreas en las cuales Caracas pretende avanzar.
"Hoy trabajamos seriamente para dirimir a través del diálogo las diferencias existentes, pero principalmente para abonar los caminos para el relacionamiento energético, la promoción de seguridad, la lucha común contra el crimen transnacional y la cooperación económica en beneficio de ambos pueblos y de nuestro continente", afirmó.
En materia energética, destacó el reciente acuerdo binacional y sostuvo que Venezuela tendrá un papel relevante en la seguridad del suministro internacional.
La emergencia provocada por los terremotos del 24 de junio ocupó otro espacio central. Rodríguez agradeció la asistencia recibida de todo el mundo, además de la respuesta del sistema de Naciones Unidas.
"Quiero agradecer a todos los países de América, de Europa, de Asia, de África, de Medio Oriente, así como a todo el sistema de las Naciones Unidas que brindaron su solidaridad al pueblo venezolano durante las horas más oscuras causadas por el doble terremoto", expresó.
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Rodríguez anunció el inicio de un proceso político que definió como "ordenado, institucional y verificable", acompañado por reformas estructurales. Entre sus pilares mencionó una revisión jurídica para fortalecer el funcionamiento estatal y brindar seguridad jurídica, además de una reforma del sistema de justicia.
En el terreno electoral, afirmó que "en Venezuela habrá elecciones y en esa dirección hemos iniciado un diálogo político con sectores de la oposición que conduzca a un proceso en igualdad de condiciones para todos". Añadió que las instituciones deberán garantizar un proceso "inclusivo y transparente".
La presidenta encargada sostuvo que la participación política debe darse bajo condiciones reales para las distintas fuerzas del país. También pidió acompañamiento internacional para los cambios internos, bajo el principio de respeto a la autodeterminación venezolana.
"Venezuela definitivamente debe abandonar el camino que permitió que el extremismo y la intolerancia se impusieran sobre la convivencia democrática y pacífica", declaró.
Su postura contrasta con la de Trump, quien aseguró recientemente que Venezuela no está lista para elecciones.
Rodríguez reafirmó los reclamos venezolanos sobre la Guayana Esequiba y pidió a Guyana retomar las negociaciones contempladas en el Acuerdo de Ginebra.
"Los acuerdos que más perduran son los que provienen de negociaciones bilaterales por encima de organismos externos", sostuvo.
Para finalizar, envió un mensaje para los que abandonaron Venezuela por falta de oportunidades. "Este es el momento de construir el país al que muchos quieran regresar y no solamente aquel del que muchos quisieron huir", manifestó. La recuperación, advirtió, tomará tiempo y tendrá como prioridad la "reconstrucción del alma nacional".
Rodríguez no hizo mención de Maduro ni de la cúpula chavista en general, sino que orientó su discurso a resaltar la actual apertura de Venezuela a la comunidad internacional.