Cómo cambian los fraudes de identidad cuando pasan de un país latinoamericano a otro

México y Colombia comparten patrones de fraude de identidad con variaciones locales

Los métodos de fraude de identidad pueden aparecer primero en un país y luego surgir en otro, donde incorporan cambios locales en sus formas de operación

Los patrones de fraude de identidad pueden repetirse entre distintos países y adaptarse después a las condiciones locales. En entrevista con NotiPress durante el Finnosumit 2026 de Ciudad de México, Rafael Luque, gerente senior de cuentas de Veriff en Latinoamérica, señaló que la compañía ha observado métodos que aparecen primero en Colombia y posteriormente en México, aunque el recorrido también puede ocurrir en sentido contrario.

Sin embargo, la circulación de estos patrones no se limita a América Latina. Algunas modalidades que se presentan en la región tienen antecedentes en Asia, Europa o África de acuerdo a la experiencia de la empresa de verificación de identidad digital. A partir de ese comportamiento, puede identificarse un patrón base a escala global y después encontrar modificaciones cuando llega a un mercado determinado.

Colombia y México ofrecen ejemplos de esa dinámica regional. Según el ejecutivo, existen prácticas que ya se han detectado en Colombia y todavía no aparecen en México, mientras otras llegan primero a un país y posteriormente se observan en el otro. Las diferencias no eliminan las similitudes: cambian elementos de ejecución, pero pueden conservarse características reconocibles del método original.

Fraudes desde cárceles

Entre los casos mencionados se encuentran intentos realizados desde cárceles en Colombia. Luque relató que han identificado operaciones efectuadas con dispositivos móviles y documentos, y que en algunas imágenes puede distinguirse que las personas se encuentran dentro de una celda. El ejemplo muestra cómo un método de suplantación puede incorporar condiciones particulares del entorno en el que se intenta ejecutar.

Las variaciones también abarcan las herramientas utilizadas. El fraude de identidad no se restringe a deepfakes o técnicas basadas en inteligencia artificial. Entre las tácticas más comunes, la ingeniería social lleva la delantera aunque se usan emuladores e inyección de software. Esto, entre los mecanismos empleados por personas o grupos que buscan obtener créditos u otros beneficios monetarios.

Frente a esa diversidad, el seguimiento de los patrones se vuelve continuo. El representante de Veriff explicó que equipos dedicados revisan semanalmente nuevas formas de fraude, además de cambios regulatorios y documentales. Esa observación permite identificar cuándo una técnica ya conocida comienza a presentarse en otro territorio o incorpora modificaciones vinculadas con las condiciones del mercado.

El contexto tecnológico también puede modificar la manera en que estos intentos se presentan. Luque relacionó las diferencias regionales con factores como el tipo de dispositivos disponibles, el acceso a internet y datos móviles, así como las medidas de seguridad existentes en cada país. De este modo, un mismo patrón puede conservar su lógica general mientras cambia su ejecución al pasar de un mercado latinoamericano a otro.