ChatGPT y Gemini se convierten en intermediarios entre empresas y consumidores

Una marca ya no depende únicamente de lo que comunica en su sitio

Las herramientas de IA reúnen y contrastan información de distintas fuentes, ampliando el peso de la reputación digital en las decisiones de compra

Herramientas como ChatGPT y Gemini ya forman parte del proceso de búsqueda e investigación de muchos consumidores y agregan un intermediario entre las empresas y sus potenciales clientes. Jaime Roa, managing partner de CEMPR Digital, explicó en entrevista con NotiPress que estos sistemas permiten reunir, resumir y comparar información procedente de distintas fuentes, aunque Google mantiene un peso importante en ese recorrido.

Este cambio amplía el alcance de una práctica que ya existía: consultar opiniones, comentarios y recomendaciones antes de comprar o contratar un servicio. Con herramientas de inteligencia artificial, una referencia negativa, una mala experiencia o una recomendación favorable pueden aparecer con mayor rapidez durante la investigación previa a una decisión.

Para las empresas, esto implica que la información de su propio sitio deja de ser el único elemento relevante. Una herramienta de IA puede contrastarla con contenidos publicados por terceros y generar a partir de ellos una respuesta favorable, desfavorable o ambigua sobre una marca. Por ello, cobra importancia mantener información consistente y verificable tanto en canales propios como en medios de comunicación, publicaciones especializadas y otros espacios digitales relevantes.

Las menciones externas adquieren un papel particular porque aportan validación de terceros. Entrevistas, notas periodísticas, análisis especializados y opiniones de expertos construyen un contexto público alrededor de una empresa que puede ser encontrado directamente por una persona o utilizado como referencia por sistemas de búsqueda y herramientas de IA.

La reputación digital tampoco se limita a la identidad corporativa. La huella de directivos y voceros, especialmente en plataformas profesionales como LinkedIn, forma parte de la información disponible alrededor de una organización. Esta dimensión cobra mayor relevancia en sectores donde el consumidor percibe mayores riesgos asociados con el precio, la seguridad, los datos personales o las consecuencias de una mala elección, como servicios financieros, tecnología, salud, comercio electrónico y servicios profesionales.

Ante información escasa, desactualizada o incorrecta en respuestas generadas por IA, Roa plantea revisar primero el ecosistema digital de la empresa para identificar posibles orígenes y comprobar que sus propios contenidos sean claros, actuales y consistentes. Después, propone generar información útil y verificable en el sitio corporativo, medios, perfiles institucionales y otras fuentes relevantes.

El objetivo, bajo esta perspectiva, no consiste en producir contenido exclusivamente para las herramientas de IA, sino en responder las preguntas que los usuarios ya plantean antes de confiar en una empresa. Así, la construcción de reputación se extiende a un entorno donde consumidores, buscadores y sistemas basados en modelos de lenguaje pueden recurrir a múltiples referencias para formarse una imagen de una marca.