Hermana de joven con enfermedad renal es evaluada como posible donante de riñón

La hermana de Marleth podría convertirse en su donante de riñón, pero todavía debe completar las evaluaciones médicas

Marleth Lizárraga, de 28 años, recibe hemodiálisis mientras su hermana atraviesa estudios para una posible donación. La familia busca cubrir los gastos del proceso

Marleth Lizárraga, una joven de 28 años de Baja California Sur con enfermedad renal crónica, espera conocer si su hermana podrá convertirse en donante de riñón. La posible donación familiar permanece en evaluación y representa una oportunidad para avanzar hacia un trasplante que podría permitirle dejar atrás las sesiones periódicas de hemodiálisis.

Su hermana todavía debe completar los estudios correspondientes antes de determinar si puede donar el órgano. Incluso si resulta compatible, ambas deberán atravesar las distintas etapas médicas previas al trasplante renal, un proceso que también implica gastos para la familia.

Mientras se define esa posibilidad, Marleth continúa dependiendo de la hemodiálisis, un tratamiento que condiciona la organización de sus actividades cotidianas. Las sesiones requieren permanecer durante horas en un hospital, por lo que debe adaptar sus horarios laborales, escolares y personales a la atención médica.

La joven ha tenido que reorganizar su convivencia familiar, sus responsabilidades y otras actividades alrededor del tratamiento. Frente a estas limitaciones, considera el trasplante como una alternativa para recuperar mayor autonomía en su vida diaria.

La enfermedad renal crónica puede provocar una pérdida progresiva de la capacidad de los riñones para filtrar desechos y eliminar el exceso de líquido de la sangre. Cuando esa función se encuentra gravemente comprometida, la hemodiálisis permite sustituir parcialmente el trabajo renal mediante una máquina que filtra la sangre fuera del organismo.

Aunque este procedimiento cumple una función esencial, requiere sesiones periódicas y seguimiento médico. Un trasplante de riñón funcional puede permitir que determinados pacientes dejen de necesitar diálisis y experimenten una mejor calidad de vida, siempre que el procedimiento sea viable y tenga resultados favorables.

La situación de Marleth ocurre en un contexto de elevada demanda de trasplantes en México. De acuerdo con cifras del Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA), al cierre del primer semestre de 2026 había 17 mil 506 personas en lista de espera para recibir un órgano o tejido, de las cuales cerca del 90% necesitaba un riñón. Durante ese periodo se realizaron 3 mil 19 procedimientos de trasplante.

En el caso de la joven surcaliforniana, la posibilidad de contar con una donante familiar todavía depende de los resultados de la evaluación médica. Además de determinar la compatibilidad, será necesario completar las fases correspondientes antes de que pueda concretarse la intervención.

Para afrontar los gastos asociados al proceso de trasplante, Marleth inició una campaña de recaudación en GoFundMe bajo el nombre «Ayúdame a llegar a mi trasplante de riñón». La iniciativa busca reunir recursos mientras continúa el tratamiento y se determina si su hermana puede donar.

"No estoy pidiendo que alguien resuelva mi vida; estoy pidiendo una oportunidad para poder seguir adelante", expresa Marleth en la campaña.

La joven también explica que cualquier aportación puede acercarla a la posibilidad de recibir el órgano y vivir con menos limitaciones relacionadas con la diálisis. Además de las contribuciones económicas, la campaña invita a compartir su historia y enviar mensajes de apoyo.

Por ahora, el siguiente paso depende de la evaluación de su hermana como posible donante. La compatibilidad y el cumplimiento de los requisitos médicos determinarán si Marleth puede avanzar hacia el trasplante, mientras continúa organizando su vida alrededor de la hemodiálisis.