La madurez del comercio electrónico va más allá de abrir una tienda en línea

Negocios tradicionales enfrentan una adaptación distinta al comercio electrónico

Vender por distintos canales digitales requiere coordinar inventarios, precios, pedidos y entregas, mientras los negocios avanzan a diferentes ritmos

La madurez del comercio electrónico no depende únicamente de contar con una tienda en línea. También implica administrar distintos canales de venta, coordinar inventarios, establecer precios y márgenes, preparar pedidos y resolver su entrega. Estas actividades forman parte de una operación que adquiere diferentes niveles de complejidad conforme evolucionan los negocios.

Juan Martín Vignart, Country Manager de Tiendanube en México, explicó en entrevista con NotiPress durante el D2C Summit que uno de los errores habituales consiste en reducir el comercio electrónico al momento de la compra. En realidad, las empresas pueden vender mediante WhatsApp, redes sociales, tiendas propias y marketplaces, cada uno con características operativas diferentes.

[img1]

Esta diversidad plantea desafíos particulares según el origen y la experiencia de cada negocio. Las marcas nacidas digitalmente suelen desenvolverse con naturalidad en estos canales porque constituyen su forma habitual de comercialización. En cambio, muchas empresas tradicionales, especialmente aquellas con múltiples establecimientos, atraviesan un proceso gradual para comprender cómo operar sus ventas digitales.

Para Vignart, lo importante es que cada empresa identifique cuál debe ser su siguiente paso de evolución, en lugar de permanecer inmóvil ante la complejidad del comercio electrónico. La adaptación responde a cambios en los hábitos de consumo y requiere reconocer que las necesidades de transformación no son iguales para todos los negocios.

Logística y madurez operativa

Uno de los componentes de esta evolución es la capacidad para organizar las entregas según las características de los productos y las expectativas de los compradores.

Los alimentos perecederos, los productos congelados y los artículos voluminosos presentan necesidades logísticas diferentes. También existen operaciones que requieren entregas el mismo día o en cuestión de horas, con niveles de servicio y costos particulares.

En este contexto, decidir qué solución logística debe usarse tendría que considerar aquello que el consumidor espera recibir. Mientras algunos productos requieren rapidez, otros demandan mayor atención a las condiciones de transporte, la integridad de la mercancía o la confianza que transmite el proveedor encargado de entregarla.

Estas diferencias muestran por qué una estrategia comercial digital necesita acompañarse de decisiones operativas adecuadas al tipo de producto y al servicio ofrecido.

Simplificación

Frente a esta complejidad, Tiendanube plantea dos vías para facilitar las operaciones de sus comerciantes en mercados como México, Argentina y Brasil.

Una primera vía consiste en conectarse con distintos socios tecnológicos y proveedores del ecosistema logístico. La segunda corresponde a una solución propia integrada con el administrador de Tiendanube, desde donde los vendedores pueden acceder a diferentes alternativas de entrega.

Esta herramienta también contempla recomendaciones comerciales relacionadas con los posibles beneficios de cambiar entre soluciones logísticas. Lo que se pretende, es simplificar parte de la administración que acompaña a las ventas digitales, particularmente cuando los comercios necesitan coordinar diferentes servicios dentro de su operación.

La evolución del comercio electrónico, desde la perspectiva de la madurez, es personalizada en cada empresa y podría tener diferente nivel de sofisticación. La clave, entonces, consiste en reconocer las necesidades específicas del negocio y avanzar hacia una gestión más integrada de sus canales, pedidos y entregas.