Bogotá,
Martín Olivera
Crédito foto: Presidencia de Colombia
Una ofensiva contra el robo de combustibles y crudo busca ampliar en Colombia la respuesta estatal frente a pérdidas económicas y posibles conexiones criminales. La orden fue impartida por el presidente Abelardo de la Espriella al Ministerio de Defensa, las Fuerzas Militares y la Policía Nacional.
La estrategia deberá coordinarse con Ecopetrol, la petrolera estatal colombiana, y con la Fiscalía General de la Nación, responsable de la investigación penal. El objetivo es avanzar más allá de quienes perforan ilegalmente los ductos e identificar financiadores, transportistas, compradores y comercializadores.
De la Espriella indicó que cada mes estarían siendo hurtados cerca de 123.700 barriles de gasolina, diésel y nafta, importados o producidos por Ecopetrol. La estimación se concentra principalmente en un poliducto de 14 pulgadas que conecta Pozos Colorados, en Santa Marta, con el interior colombiano.
Según los datos presentados por el presidente, las mayores pérdidas se registrarían en Cesar y Magdalena, departamentos ubicados en el norte del país. De mantenerse ese ritmo, el volumen anual podría superar 1,5 millones de barriles, con pérdidas superiores a 500.000 millones de pesos colombianos.
La ofensiva contempla inteligencia, control territorial, operaciones sostenidas, judicialización y medidas de extinción de dominio sobre bienes utilizados por estas redes. Estas acciones permitirán intervenir vehículos, predios, depósitos y otros activos presuntamente empleados para almacenar o movilizar hidrocarburos robados.
El ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora López, deberá coordinar personalmente la estrategia y presentar informes periódicos sobre los avances obtenidos. Las autoridades también tendrán que identificar puntos de extracción ilegal, rutas de transporte, centros de almacenamiento y responsables de la comercialización posterior.
La instrucción también comprende sistemas estratégicos como Caño Limón-Coveñas y el Oleoducto Trasandino, afectados anteriormente por perforaciones y otras acciones ilegales. En marzo de 2026, fuerzas de seguridad capturaron a un señalado dirigente de una organización dedicada al apoderamiento de hidrocarburos del poliducto Pozos Colorados-Galán.
x @ABDELAESPRIELLA
Esa operación formó parte de acciones desarrolladas en distintos departamentos contra estructuras relacionadas con robo de combustibles, refinación ilegal y sustracción de activos. Los antecedentes permiten situar la nueva ofensiva dentro de un problema que alcanza diferentes puntos de la infraestructura petrolera colombiana.
Otro frente será establecer qué proporción del combustible sustraído podría terminar como insumo en el procesamiento ilícito de cocaína. De la Espriella señaló que algunas redes utilizarían grupos de vehículos para trasladar combustible hacia zonas donde operan organizaciones vinculadas con economías ilegales.
Entre los posibles destinos aparece el Catatumbo, región del noreste colombiano donde podrían terminar algunos de los cargamentos investigados. Las autoridades deberán determinar cuánto combustible llega realmente a esas redes, quién financia su adquisición y qué organizaciones participan en su traslado.
La investigación también buscará establecer si la comercialización de hidrocarburos robados contribuye al financiamiento de grupos armados u otras estructuras criminales. Esa relación permanece bajo investigación y deberá ser confirmada mediante las labores de inteligencia incluidas en la operación.