Bogotá,
Martín Olivera
Crédito foto: x @Rodrigo_Lara_
Apenas 76 días bastaron para que uno de los funcionarios más cercanos al presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, quedara fuera del Gobierno. Rodrigo Lara Restrepo fue destituido el 21 de octubre de 2026, apenas dos meses y medio después de asumir el Ministerio del Interior.
Su salida ocurrió después de que el Congreso no lograra completar correctamente la aprobación del presupuesto nacional para 2027. Aunque el mandatario no explicó oficialmente los motivos de la destitución, el fracaso legislativo se sumó a una serie de desacuerdos acumulados durante su gestión.
Lara había asumido el 7 de agosto como uno de los principales colaboradores del nuevo Gobierno y mantenía una relación cercana con el presidente. Su responsabilidad consistía en coordinar las relaciones entre el Ejecutivo y el Congreso, negociar acuerdos políticos y facilitar la aprobación de iniciativas gubernamentales.
El episodio decisivo ocurrió cuando ambas cámaras del Congreso aprobaron versiones diferentes del presupuesto nacional, estimado en aproximadamente 201.000 millones de dólares. La falta de conciliación dentro del plazo legal invalidó el procedimiento y obligó al Gobierno a establecer las cuentas públicas mediante un decreto.
Como consecuencia, la nueva distribución presupuestaria modificó los recursos destinados a salud, subsidios energéticos y distintos programas sociales. Este resultado representó un revés para el Ejecutivo, que había conseguido respaldo parlamentario suficiente para avanzar con su propuesta económica.
Sin embargo, las dificultades de Lara comenzaron antes del fracaso presupuestario y estuvieron relacionadas con decisiones políticas y administrativas cuestionadas dentro del Gobierno. Uno de los primeros episodios fue la elección del presidente del Senado, cuando Alfredo Deluque, candidato respaldado por el Ejecutivo, perdió frente a Honorio Henríquez.
Posteriormente, el nombramiento de Germán Andrés Miranda como director nacional de Bomberos generó controversia por señalamientos de presunta corrupción. El funcionario terminó apartado del cargo por decisión presidencial, mientras aumentaban los cuestionamientos sobre las designaciones realizadas durante la gestión ministerial.
También provocó desacuerdos la contratación de Altus Baquero, antiguo magistrado del Consejo Nacional Electoral, como asesor jurídico del ministerio. Su incorporación fue cuestionada dentro del Ejecutivo y posteriormente revertida, en medio de diferencias sobre algunas decisiones del entonces ministro.
La destitución sorprendió a Lara mientras participaba en una sesión parlamentaria dedicada a discutir una iniciativa sobre sometimiento de organizaciones criminales a la justicia. Tras recibir una notificación en su teléfono, recogió sus documentos, se despidió de los legisladores presentes y abandonó el recinto.
Poco después, De la Espriella confirmó públicamente su salida y anunció la designación de Alejandro Ordóñez Maldonado como nuevo ministro del Interior. Ordóñez fue procurador general entre 2009 y 2016 y posteriormente representó a Colombia ante la Organización de los Estados Americanos.
x @ABDELAESPRIELLA
Mientras se formaliza su nombramiento, el ministro de Justicia, Iván Cancino, asumirá temporalmente las funciones de la cartera. El nuevo responsable deberá negociar reformas de seguridad, medidas fiscales y otras iniciativas pendientes ante un Congreso integrado por distintas fuerzas políticas.
La salida de Lara deja al Gobierno ante el desafío de reconstruir acuerdos parlamentarios mientras enfrenta dificultades presupuestarias y diferencias políticas.