Bogotá,
Martín Olivera
Crédito foto: Cancillería de Colombia
El nuevo modelo de pasaportes en Colombia abrió una controversia por su operación, la seguridad de las libretas y el manejo de datos personales. El Gobierno sostiene que la emisión continúa, mientras sectores críticos piden mayor claridad sobre responsabilidades y controles.
Desde el 1 de abril de 2026, el esquema involucra al Ministerio de Relaciones Exteriores, la Imprenta Nacional de Colombia y la Casa de la Moneda de Portugal. La Cancillería informó que el modelo forma parte de una transición hacia mayor participación estatal en la producción del documento.
El debate creció tras la finalización prevista del contrato con Thomas Greg & Sons, operador vinculado durante años a la expedición de pasaportes. La Cancillería mantiene que el servicio no está suspendido y que los ciudadanos deben tramitar el documento por canales oficiales.
Rosa Yolanda Villavicencio, ministra de Relaciones Exteriores, defendió la continuidad del sistema durante una intervención pública. "Estas informaciones falsas de que hay un caos en los pasaportes, que no se están emitiendo, que no se van a emitir, pues realmente no tienen ninguna veracidad ni ninguna evidencia", afirmó.
La funcionaria también sostuvo que la Imprenta Nacional cuenta con inventario disponible para atender la demanda. "Ya la imprenta tiene un stock suficiente del nuevo modelo de pasaporte. Estamos en esta primera fase ya implementándose y no hay interrupción, ni hubo interrupción, ni la habrá", señaló.
El cambio de operador abrió dudas sobre la custodia de libretas, los proveedores extranjeros y el presupuesto. Una acción popular contra el convenio incorporó una respuesta oficial a un derecho de petición sobre el nuevo modelo.
La respuesta del Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que los convenios suscritos no incluyen condiciones específicas sobre cadena de custodia. La cartera sostuvo que esa responsabilidad recae en la Imprenta Nacional de Colombia, entidad encargada de custodiar y entregar las libretas.
"La Imprenta Nacional de Colombia esta obligada a suministrar, custodiar y entregar libretas de pasaportes al Fondo Rotatorio del Ministerio de Relaciones Exteriores, la INC es autónoma e independiente para realizar las operaciones logísticas que correspondan para cumplir dichas obligaciones. Los convenios suscritos no definen condiciones específicas de cadena de custodia, sin embargo, según las recomendaciones de la OACI, la INC ha implementado medidas de seguridad para custodiar y transportar las libretas", indicó la respuesta citada por Semana.
Otro punto bajo revisión es el convenio estimado en 1,3 billones de pesos colombianos para el periodo contractual. La respuesta oficial señaló que todavía no puede determinarse qué parte será ejecutada por proveedores nacionales o extranjeros.
"Este valor es indicativo, pues será ejecutado en la medida que demanden libretas de pasaportes, dado que aún no se conoce la demanda de libretas de pasaportes producidas, no es posible determinar qué parte de este presupuesto será ejecutado por proveedores nacionales o extranjeros", indicó el Ministerio.
Sobre los datos personales, la Cancillería afirmó que la información de los ciudadanos permanece bajo control del Estado colombiano. La entidad aseguró que el proceso de personalización no incluye intervención de terceros en la administración de esos datos.
La controversia también incluye preguntas sobre la capacidad técnica local para producir documentos de alta seguridad. Villavicencio explicó que las libretas requieren papel de seguridad, maquinaria especializada y cooperación técnica para completar la transición productiva.