Qué es la hidrólisis alcalina autorizada en Colombia para cadáveres

 24-04-2026
Martín Olivera
   
Portada | Colombia
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

El Gobierno colombiano autorizó la hidrólisis alcalina como método para la disposición final de cadáveres, una decisión que reabre un debate sanitario, ambiental y forense. La medida incorpora una tecnología funeraria distinta a la cremación y la inhumación, después de que una iniciativa similar no superara su trámite en el Congreso de la República.

La Resolución 717 de 2026 fue expedida por el Ministerio de Salud y firmada el 21 de abril de 2026. Con esta norma, Colombia actualiza las reglas para el manejo integral de cadáveres y fija condiciones de bioseguridad para procedimientos post mortem.

Además, la regulación amplía el alcance del control estatal sobre la gestión de cuerpos humanos. La norma incluye a Entidades Promotoras de Salud (EPS), Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS), autoridades sanitarias, servicios funerarios, cementerios, bancos de tejidos y autoridades judiciales.

El proceso queda dividido en dos etapas dentro del nuevo marco sanitario. La primera corresponde al sistema de salud, encargado de determinar la causa de muerte y expedir el certificado de defunción. La segunda comienza con la entrega del cuerpo a los servicios funerarios y concluye con su disposición final.

Qué es la hidrólisis alcalina y para qué sirve

La hidrólisis alcalina es un procedimiento químico destinado a descomponer tejidos humanos mediante agua y soluciones alcalinas. El método opera con altas temperaturas y presión, hasta reducir el cuerpo a restos óseos y un líquido residual.

Este procedimiento también es conocido en algunos países como cremación con agua o aquamación. Su uso se presenta como una alternativa post mortem para casos donde se busquen métodos distintos a la cremación por fuego o la inhumación tradicional.

La nueva regulación exige que cualquier tecnología destinada a transformar el cuerpo humano cumpla condiciones equivalentes de bioseguridad. Esa obligación aplica sin importar si se utiliza cremación, inhumación u otra técnica autorizada por las autoridades sanitarias.

El líquido resultante del proceso debe recibir tratamiento bajo estándares ambientales específicos. De acuerdo con la información disponible, la hidrólisis alcalina puede requerir entre 1.000 y 1.500 litros de agua por cuerpo.

Reparos ambientales, sanitarios y forenses

La autorización mantiene reparos de sectores médicos, ambientales y forenses por sus posibles efectos sobre residuos líquidos e identificación de cuerpos. En 2024, el entonces viceministro de Protección Social, Jaime Urrego, había expresado observaciones frente a la adopción de esta tecnología.

El debate también se relaciona con la investigación judicial y la conservación de material genético. Expertos forenses advirtieron que el procedimiento podría afectar pruebas de ADN necesarias para identificar víctimas o esclarecer crímenes.

Carlos Valdés, exdirector del Instituto Nacional de Medicina Legal, explicó el efecto del método sobre la estructura genética. "Se rompe la estructura de la molécula, la doble hélice, todos los nucleótidos y se altera la configuración química. Se destruye totalmente el ADN", afirmó.

Las observaciones cobran relevancia en contextos donde la identificación de cuerpos depende de restos biológicos conservados. Ese punto concentra parte de la resistencia de sectores que señalan posibles riesgos para investigaciones judiciales y procesos de búsqueda.




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