Ciudad de México,
Axel Olivares
Crédito foto: Pedro Basilio (NotiPress)
A pesar de los obstáculos, avanzan las negociaciones para la revisión del T-MEC que deberán concretarse el 1 de julio. Sin embargo, la agencia de calificación crediticia, Moody's Ratings, tiene bajas expectativas en torno al acuerdo tal como se tenía planeado.
La calificadora ve más probabilidades de que haya acuerdos bilaterales en lugar de renegociaciones plenamente trilaterales entre México, Estados Unidos y Canadá. Según compartió: "Las vías bilaterales o los acuerdos paralelos cobrarán mayor protagonismo en la revisión general del T-MEC".
Entre las causas de este análisis se señalan: la ausencia de Canadá en el calendario entre Washington y Ciudad de México y la extensión de las conversaciones más allá de la fecha formal de revisión del 1 de julio.
De acuerdo con Moody's Ratings, es posible que la administración de Donald Trump esté buscando abrir conversaciones con ambas partes de forma diferenciada. El presidente de Estados Unidos ha sido la principal fuente de incertidumbre para las negociaciones del T-MEC. Recientemente, reiteró sus dudas en torno al tratado.
"No sé si lo voy a renovar", dijo el presidente el 10 de junio desde la Oficina Oval. "No necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México, pero ellos necesitan todo lo que tenemos", agregó.
De todas formas, Moody's ve poco probable que desaparezca el T-MEC. No obstante, considera que los temas del tratado serán trabajados de manera bilateral entre México y Estados Unidos o entre Estados Unidos y Canadá.
La agencia señala ademas que las negociaciones podrían complicarse a medida que se acerquen las elecciones intermedias en Estados Unidos. Moody's prevé que Washington podría buscar concesiones de México en sectores estratégicos como manufactura y agricultura, mientras endurece medidas para evitar que productos chinos ingresen a suelo estadounidense a través de la frontera mexicana.
Entre los temas más complejos para negociar, Moody's señala la industria automotriz, el acero, la energía, las reglas de origen y los compromisos laborales. Al mismo tiempo, ve dificultades en temas ajenos al comercio como el narcotráfico, la migración, la seguridad fronteriza, los minerales críticos y la inteligencia artificial.
Por otro lado, Moody's hace hincapié en las medidas arancelarias de Estados Unidos como un factor determinante en el progreso de los acuerdos. La administración estadounidense utiliza excepciones legales dentro del propio acuerdo (como motivos de seguridad nacional o leyes laborales) y presiones de negociación para imponer o mantener gravámenes a sectores clave (autos, acero y aluminio).
La calificadora teme que esto afecte la continuidad del acuerdo, así como también a las inversiones y el crecimiento económico de México. A pesar de ello, Moody's ve buenas oportunidades para México. Además, pronostica la vigencia del acuerdo, aunque con negociaciones más largas que las previstas y con mayor preponderancia a realizar conversaciones bilaterales.