
Foto: Gobierno de México
Durante 2025, el gobierno mexicano recaudó más de 6 billones de pesos, superando así lo previsto en la Ley de Ingresos, informó el Servicio de Administración Tributaria (SAT) en la conferencia matutina del lunes 19 de enero de 2026. El titular de la dependencia, Antonio Martínez Dagnino, indicó que se obtuvieron 6.045 billones de pesos, lo cual representó un cumplimiento del 101.6% y un aumento real de 4.8% en comparación con 2024.
La recaudación correspondiente a comercio exterior, a través de las aduanas, también registró un crecimiento con 1.44 billones de pesos, una variación real de 16% respecto al ejercicio anterior. De acuerdo con Martínez Dagnino, esta contribución representa el 27% del total de ingresos tributarios netos, siendo el IVA de importación el principal componente.
Igualmente, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que el aumento en los ingresos no implicó una reforma fiscal ni un incremento generalizado de impuestos. "Este aumento fue posible (…) solamente por seguir trabajando en contra de la evasión fiscal", afirmó. La única modificación relevante fue un ajuste al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en bebidas azucaradas, medida que la mandataria justificó por razones de salud pública.
Para 2026, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) proyecta una recaudación de 6 billones 448 mil millones de pesos, con un incremento nominal de 496 mil millones respecto a 2025. El secretario Edgar Amador detalló que este objetivo se respaldará con nuevas medidas de fiscalización, incluidas dentro del Plan Maestro que el SAT hará público próximamente.
Amador explicó que la estrategia contempla una auditoría por contribuyente en caso de detección de irregularidades. Estas revisiones se harán mediante muestreo, sin requerir la totalidad de documentos. "Solo se requerirá una muestra de las partidas sujetas a revisión y no el 100% de la información", afirmó, subrayando que los criterios serán uniformes en todas las oficinas del país.
El foco estará en detectar operaciones con empresas factureras o nomineras, pérdidas fiscales reiteradas, deducciones improcedentes e ingresos no declarados. También se observarán casos de subfacturación en importaciones, uso indebido de estímulos fiscales y diferencias entre ventas e importaciones. Las devoluciones improcedentes y operaciones en paraísos fiscales serán otros de los elementos a fiscalizar, según el funcionario.
Al concluir, Sheinbaum señaló que aún persisten áreas con riesgo fiscal como el uso de facturas simuladas y las irregularidades en operaciones aduaneras. "Todavía hay personas que compran facturas (…) y con eso evitan pagar el IVA o el ISR", declaró. Estas dos áreas serán prioritarias para el SAT durante 2026 en sus tareas de control tributario y combate a la evasión.
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