Reformas y rezago formal delinean el escenario del empleo en México para 2026

 05-01-2026
Judith Moreno
   
Portada | Economía
Foto: Sergio F Cara (NotiPress/Composición)

Foto: Sergio F Cara (NotiPress/Composición)

La transformación del mercado laboral en México presenta un escenario de mayor regulación, exigencias operativas y desafíos estructurales para las empresas de cara a 2026. Cambios legales inminentes impactarán la forma en que las organizaciones gestionan talento, planifican costos y garantizan cumplimiento.

Desde la Ciudad de México, Grupo EULEN México informó para NotiPress que la implementación gradual de la jornada laboral de 40 horas comenzará en mayo de 2026 y culminará en 2030. A esta medida se suma el incremento al salario mínimo y la eventual adición de nuevos días feriados, factores que demandarán una planeación más rigurosa en operaciones y recursos humanos.

Normativas adicionales también modifican la dinámica laboral. La Ley Silla, en vigor desde junio de 2025, obliga a garantizar pausas y condiciones ergonómicas para empleados que permanecen de pie por tiempos prolongados. Además, el registro electrónico de la jornada, las reglas sobre plataformas digitales y la protección reforzada del salario frente a deducciones no justificadas, colocan a las empresas bajo mayor supervisión.

Datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) muestran señales de rezago en la formalidad empresarial. En 2024, solo 53% de las compañías de servicios especializados logró renovar su inscripción en el Registro de Prestadoras de Servicios Especializados u Obras Especializadas (REPSE). Este resultado evidencia deficiencias administrativas, falta de profesionalización o escaso interés por operar conforme a la normativa vigente.

"La adaptación a las nuevas disposiciones laborales, junto con la especialización sectorial y el enfoque regional, será clave para sostener la empleabilidad y la competitividad de las organizaciones hacia 2026 y 2027", explicó Óscar G. Zato, director general de Grupo EULEN México. También señaló que el entorno se orienta hacia un modelo regulado y centrado en el bienestar de las personas.

Ante este panorama, empresas que integren modelos de cumplimiento normativo y estrategias de desarrollo de talento tendrán mayores oportunidades para conservar su competitividad. La profesionalización, junto con la vinculación con socios especializados, representa una herramienta para cumplir con los requisitos regulatorios sin afectar productividad ni rentabilidad.

Este contexto de cambio normativo, operatividad exigente y presión por la formalidad define el rumbo del empleo en México para los próximos años. La transformación no solo implica cumplir con nuevas reglas, sino consolidar procesos sólidos y orientados a la sostenibilidad empresarial.




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