Ciudad de México ,
Carlos Ortíz
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La Feria del Atole y el Tamal en Nezahualcóyotl se ha consolidado como un encuentro gastronómico de referencia en el oriente del Estado de México. Celebrada de manera anual en la explanada del Palacio Municipal, esta feria reúne a más de 70 expositores y ofrece una amplia variedad de tamales y atoles elaborados por productores locales. Muchos de estos productores cuentan con años de experiencia en la preparación de recetas tradicionales y contemporáneas.
Además de fomentar la preservación del patrimonio gastronómico mexicano, el encuentro impulsa el comercio local. Previo al Día de la Candelaria el 2 de febrero, la feria reactiva la economía mediante el reconocimiento al trabajo de más de mil 500 habitantes dedicados a la elaboración de estos alimentos, según cifras del gobierno municipal. En este contexto, la feria, llevada a cabo del 30 de enero al 2 de febrero de 2026 en un horario de 10:00 a 23:00 horas, no solo funciona como escaparate culinario, también representa una plataforma de fortalecimiento comunitario y de convivencia familiar.
Su oferta gastronómica incluye tamales envueltos en hoja de maíz o de plátano, en versiones clásicas como verde, mole, rajas, dulce. Asimismo, habrá opciones regionales y contemporáneas como suadero, pastor, birria, champiñones, pescado y el tradicional zacahuil huasteco. En el rubro de los atoles, destacan preparaciones artesanales con ingredientes como licor de coco, pétalos de rosa, leche de cabra y Jamaica, junto a los sabores más conocidos.
El carácter identitario de esta feria también se proyecta fuera del municipio. En la XXXII Feria del Tamal en Coyoacán, el tamal de durazno elaborado por Ugii Tamales, proyecto originario de Nezahualcóyotl liderado por Alejandro Tello Santa Cruz, fue una de las propuestas más comentadas y recomendadas por el público. "De la vista nace el amor", explicó Tello, al destacar cómo la fruta natural aporta dulzor y atractivo visual sin romper con la tradición dulce del Valle de México.
Este tipo de propuestas refleja la capacidad de los productores locales para dialogar entre la memoria culinaria y los gustos actuales. Ugii Tamales integra en su carta tanto tamales clásicos como innovaciones estacionales, como el tamal patrio de limón, coco y cereza. Así, Nezahualcóyotl reafirma su papel como punto de innovación y preservación cultural dentro y fuera de su territorio.
La historia del tamal se remonta a la época prehispánica, donde fue alimento ceremonial ligado a rituales agrícolas. Con el paso del tiempo, su preparación incorporó ingredientes y técnicas que dan forma a la diversidad actual. La Feria del Atole y el Tamal mantiene viva esa herencia, adaptándola a nuevos contextos sin perder su raíz identitaria.