10 años del Brexit ¿la peor decisión en la historia del Reino Unido?

 23-06-2026
Axel Olivares
   
Portada | Internacional
Foto: Pexels

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Lo que parecía una decisión revolucionaria y destinada al éxito, terminó siendo la piedra angular de una década de crisis ascendente. El Brexit prometió reorganizar la economía, la política y la vida cotidiana del Reino Unido, pero la promesa de recuperar control chocó con años de menor comercio, más trámites, cambios migratorios desfavorables y una inestabilidad que instaló una puerta giratoria en Downing Street.

A diez años del referéndum que confirmó la salida del Reino Unido de la Unión Europea, repasamos las consecuencias más contundentes que vive el país hasta el día de hoy.

Cómo nace el Brexit

La idea del Brexit se remonta casi al inicio de la relación británica con Europa. Reino Unido entró a la Comunidad Económica Europea en 1973 y apenas dos años después, en 1975, ya celebró un referéndum sobre si debía permanecer en el bloque. En esa votación ganó la continuidad. Aunque el escepticismo no cesó.

En 2013, la iniciativa tomó forma como promesa de campaña del entonces primer ministro conservador, David Cameron, quien anunció que convocaría un referéndum si los conservadores ganaban las elecciones de 2015. El proceso formal comenzó el 28 de mayo de ese año, con la presentación del proyecto de ley, y quedó habilitado el 17 de diciembre de 2015 con la sanción del European Union Referendum Act.

David Cameron. Fuente: GOV.UK

David Cameron. Fuente: GOV.UK

El 23 de junio de 2016, 17,410,742 votantes apoyaron salir de la Unión Europea, frente a 16,141,241 que eligieron permanecer. Inglaterra y Gales inclinaron la balanza por la salida, mientras que Escocia e Irlanda del Norte votaron mayoritariamente por permanecer. Esta diferencia tomaría relevancia en los próximos 10 años.

Economía y finanzas bajo presión

Fuente: Edison Group

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La economía británica no se derrumbó después del Brexit, pero quedó más chica de lo que habría sido dentro de la Unión Europea. UK in a Changing Europe estimó que, para 2025, el PIB per cápita del Reino Unido era entre 6% y 8% menor que en un escenario sin Brexit. La inversión también quedó entre 12% y 18% por debajo, mientras la productividad cayó entre 3% y 4%.

La salida de la UE cambió la vida diaria de muchas empresas británicas. Vender al mercado europeo dejó de ser tan simple como antes, las compañías comenzaron a enfrentar más formularios, certificados y controles en la frontera. Esa burocracia volvió más caro y lento el comercio con el bloque europeo. Para 2025, las exportaciones británicas de bienes hacia la UE seguían 14% por debajo del nivel de 2019 en términos reales, de acuerdo con la Biblioteca de la Cámara de los Comunes.

Estos efectos se vieron reflejados en la inflación. Si bien durante la última década tuvo varias causas, entre ellas la pandemia, la energía y la guerra en Ucrania, el Brexit agregó presión propia. La libra se depreció tras el referéndum, encareció productos importados y elevó costos para empresas que usaban insumos del exterior. Investigadores del Centre for Economic Performance estimaron que el voto del Brexit aumentó los precios al consumidor en 2.9% y costó unas 870 libras anuales por hogar.

Trabajadores europeos y empresas

Fuente: Pexels

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El fin de la libre circulación cambió la composición del mercado laboral. Durante años, hoteles, restaurantes, fábricas, comercios y servicios administrativos dependieron de trabajadores de la Unión Europea que podían mudarse sin visa.

Ese flujo se cortó con el fin de la libre circulación, en diciembre de 2020, y el mercado laboral británico empezó a sentir la falta de personal en actividades de baja y media remuneración. Reino Unido no recuperó una fuerza laboral local suficiente para cubrir todos esos puestos y, al mismo tiempo, hizo más difícil contratar europeos para tareas que antes se cubrían con mayor rapidez.

Descontento dentro de los mismos optimistas por el Brexit

Fuente: Pexels

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El descontento no quedó limitado a quienes habían votado por permanecer en la Unión Europea. La pesca fue el caso más visible: durante la campaña de 2016, buena parte del sector apoyó la salida con la expectativa de recuperar control sobre las aguas británicas. Una década después, pescadores de Cornualles y Escocia denuncian que las promesas no se cumplieron y que los barcos europeos siguieron teniendo acceso a zonas clave.

El campo británico también quedó atravesado por esa frustración, aunque su posición fue más dividida desde el inicio. Algunos productores habían apoyado el Brexit por rechazo a regulaciones europeas y por la promesa de una política agrícola propia.

Sin embargo, la salida encareció los envíos, agregó certificados sanitarios y redujo el acceso al mercado europeo. Las ventas de productos agrícolas británicos a la UE cayeron 37.4% desde la salida, de acuerdo con datos de HMRC analizados por la National Farmers’ Union.

El arrepentimiento también aparece en las encuestas. YouGov registró que 56% de los británicos considera que fue incorrecto votar por salir de la UE, frente a 31% que aún lo ve como una decisión correcta.

Crisis en Downing Street

Fuente: X @Keir_Starmer

Fuente: X @Keir_Starmer

La crisis política también volvió inestable el poder en Downing Street. Desde el referéndum pasaron David Cameron, Theresa May, Boris Johnson, Liz Truss y Rishi Sunak por el cargo de primer ministro. Si la ruptura de la cadena conservadora parecía la respuesta, esa idea se cayó con la reciente dimisión del laborista Keir Starmer este 22 de junio tras dos años en el poder.

Escocia vuelve a soñar con la independencia

Fuente: Unsplash

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Escocia concentra una de las mayores consecuencias del Brexit. En 2014, el país celebró un referéndum sobre su salida del Reino Unido. Escocia voto por el NO gracias a las promesas de Londres por una mayor integración. Pero en 2016, con la victoria del Brexit, Edimburgo se sintió traicionado, lo que provocó que la población volviera a fantasear con su independencia de la Union Jack.

El Brexit dejó costos concretos en la economía escocesa. El comercio de bienes de Escocia con la UE fue 12% menor de lo que habría sido con la permanencia en el bloque, equivalente a 2,300 millones de libras menos. Entre 2019 y 2023, el volumen de exportaciones escocesas hacia la UE cayó 17%, según datos recopilados por el Parlamento escocés.Ese deterioro reforzó el argumento independentista. En mayo de 2026, el Parlamento escocés volvió a pedir a Londres una orden de la Sección 30, el mecanismo necesario para habilitar legalmente otro referéndum de independencia.

Auge del populismo

El descontento en Reino Unido comenzó a aumentar a raíz de la crisis económica. Ese sentimiento fue canalizado por la intolerancia hacia los inmigrantes, a quienes se los acusó de "corromper" la cultura británica. Los actos de violencia y la intolerancia racial comenzaron a ser más comunes en las calles de varias ciudades británicas.

Dentro de ese contexto, aparece Reform UK, un partido que capitalizó el enojo por la inmigración, los impuestos y los servicios públicos.

Fuente: X @Nigel_Farage

Fuente: X @Nigel_Farage

Paradójicamente, su líder, Nigel Farage, fue uno de los impulsores del Brexit en su momento. Como líder de UKIP y luego del Brexit Party, defendió la salida del bloque con promesas de soberanía, control migratorio y rechazo a una élite política que, según su discurso, había perdido contacto con la vida cotidiana británica.

Actualmente, su bloque se mantiene en la cima de las listas de popularidad y obtuvo una contundente victoria en las elecciones locales que puso en crisis al sistema bipartidista británico.


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