Ciudad de México,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Un precedente jurídico quedó establecido en Bolivia con la celebración del primer matrimonio civil reconocido entre dos personas del mismo sexo. Fabiana Justiniano y Scarlett Rocha lograron formalizar su vínculo después de casi cuatro años de trámites administrativos y recursos ante instancias constitucionales.
La ceremonia se celebró el 7 de agosto de 2026 en Santa Cruz, después de un proceso iniciado formalmente por ambas mujeres en 2022. Justiniano y Rocha habían solicitado contraer matrimonio ante el Servicio de Registro Cívico, conocido como Serecí, pero su petición fue rechazada inicialmente.
Durante marzo de 2026, una resolución favorable autorizó finalmente el matrimonio civil después de dos acciones de amparo constitucional presentadas durante el procedimiento. Igual Bolivia, organización que acompañó jurídicamente a la pareja, informó que el proceso se prolongó durante tres años y diez meses.
El caso resulta histórico porque Bolivia todavía no reconoce de manera general el matrimonio entre personas del mismo sexo dentro de su legislación. La Constitución Política del Estado establece en su artículo 63 que el matrimonio entre una mujer y un hombre constituye un vínculo jurídico.
A partir de 2009 comenzó a regir ese marco constitucional, mientras el Código de las Familias y del Proceso Familiar llegó después. La Ley 603, sancionada y promulgada el 19 de noviembre de 2014, regula matrimonios y uniones libres dentro del ordenamiento boliviano.
Distintas decisiones judiciales modificaron posteriormente la forma de aplicar esas disposiciones respecto de las parejas formadas por personas del mismo sexo. Desde 2020 comenzaron a registrarse uniones libres mediante decisiones constitucionales, aunque esa figura jurídica continuó siendo diferente del matrimonio civil.
Un cambio adicional llegó en 2023, cuando el Tribunal Supremo Electoral modificó formalmente el Reglamento de Registro de Uniones Libres. Esa reforma permitió tramitar estas uniones con los mismos requisitos y plazos aplicados a parejas de distinto sexo.
Por esa diferencia normativa, el matrimonio de Justiniano y Rocha no significa que Bolivia haya legalizado automáticamente el matrimonio igualitario para todas las parejas. Su celebración deriva de un procedimiento administrativo y constitucional particular, mientras permanece vigente la definición establecida por la Constitución boliviana.
Varios países latinoamericanos reconocieron anteriormente el matrimonio entre personas del mismo sexo mediante reformas legislativas, decisiones judiciales o cambios constitucionales. Argentina fue el primero de América Latina en aprobarlo durante 2010, mientras Brasil y Uruguay incorporaron ese reconocimiento en 2013.
Cultura Gobierno de Argentina
Colombia permitió el matrimonio entre personas del mismo sexo desde 2016 mediante una decisión de su Corte Constitucional. Ecuador lo reconoció en 2019, mientras Costa Rica se convirtió durante 2020 en el primer país centroamericano donde estas uniones pudieron celebrarse legalmente.
Aprobada en 2021, la legislación chilena permitió que los primeros matrimonios entre personas del mismo sexo se celebraran a partir de 2022. Estos países mantienen mecanismos generales que permiten contraer matrimonio sin exigir un litigio individual equivalente al proceso seguido por la pareja boliviana.
Justiniano y Rocha habían iniciado su solicitud matrimonial durante 2022, dentro de un escenario donde las uniones libres ya contaban con reconocimiento jurídico. Cuatro años después, su matrimonio quedó registrado mientras el acceso general continúa condicionado por el marco constitucional y legal vigente en Bolivia.