Ciudad de México,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Un litigio cementero de 107 millones de dólares abrió una revisión judicial por presunta influencia política vinculada al expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero. El expediente involucra a compañías cementeras y a un conglomerado empresarial, con derivaciones legales que exceden la disputa original.
La resolución que favoreció a la Sociedad Boliviana de Cemento, conocida como Soboce, será revisada por autoridades judiciales bolivianas. La entidad buscará establecer si hubo irregularidades en una resolución constitucional que liberó provisionalmente a la empresa del pago reclamado por Fancesa.
El presidente del Consejo, Carlos Spencer, explicó que la revisión será asumida por áreas de control, fiscalización y transparencia. "Vamos a hacer un levantamiento técnico y determinar responsabilidades a través de Control y Fiscalización y de la Unidad de Transparencia. Si amerita procesos penales, también los vamos a iniciar", afirmó Spencer en declaraciones públicas.La disputa enfrenta a Soboce con la Fábrica Nacional de Cementos, una compañía pública del departamento boliviano de Chuquisaca. El caso comenzó por acusaciones de competencia desleal y derivó en una compensación cercana a 107 millones de dólares.
Grupo Gloria, conglomerado peruano con inversiones en alimentos, cemento y otros sectores, es accionista mayoritario de Soboce. Ese vínculo conecta la disputa con inversiones regionales y con procedimientos judiciales entre empresas públicas y privadas.
El informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional de España vinculó a Rodríguez Zapatero con presuntas gestiones ante autoridades bolivianas. Los investigadores españoles sostienen que el exmandatario recibió 200.000 euros mediante Focus Social Research, bajo un contrato presentado como consultoría.
Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno español, mantuvo vínculos políticos con Bolivia durante los gobiernos del Movimiento al Socialismo. También participó en contactos relacionados con el Grupo de Puebla, espacio político latinoamericano señalado por Luis Arce al explicar sus conversaciones con él.
Arce negó haber intervenido en el litigio y sostuvo que su relación con Zapatero fue institucional y política. "No estuve ni estoy involucrado en ningún tráfico de influencias que haya favorecido a Soboce (Sociedad Boliviana de Cemento) o alguna otra empresa privada", afirmó el exmandatario boliviano.El expresidente boliviano dijo que sus conversaciones con Zapatero se centraron en la crisis interna del Movimiento al Socialismo antes de las elecciones de 2025. También afirmó: "No se trató ningún litigio judicial de SOBOCE", y aseguró desconocer la agenda posterior del exmandatario español en Sucre.
Las consecuencias del caso dependerán de la revisión judicial y de eventuales investigaciones legislativas o penales en Bolivia y España. Parlamentarios bolivianos oficialistas y opositores plantearon crear una comisión para indagar el presunto tráfico de influencias.
El expediente permanece en revisión ante el Tribunal Constitucional Plurinacional, encargado de emitir la última palabra sobre la tutela concedida a Soboce. Arce señaló que "no se ha realizado ningún tipo de liberación de pago a SOBOCE en relación a este caso con FANCESA", porque esa instancia todavía debe resolver.