Ciudad de México,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Con una nueva mesa de diálogo, Brasil y Estados Unidos buscan encauzar una disputa comercial que desde julio presiona parte de las exportaciones brasileñas. Ambos gobiernos acordaron crear un grupo de trabajo específico, apenas días antes de la primera vuelta presidencial brasileña prevista para el domingo 4 de octubre.
La decisión surgió tras una reunión de unos 40 minutos en Milwaukee, celebrada al margen del encuentro de ministros de Comercio del Grupo de los Veinte. Participaron el canciller brasileño Mauro Vieira, el ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Márcio Elias Rosa, y el representante comercial estadounidense Jamieson Greer.
Rosa expresó optimismo sobre las conversaciones y sostuvo que ambos países entraron en una nueva fase orientada a encontrar un entendimiento. "Estamos en una nueva fase, negociando, y seremos capaces de llegar a un acuerdo", declaró después del encuentro.El grupo abordará tanto cuestiones arancelarias como barreras no arancelarias que afectan el intercambio entre las dos mayores economías del continente americano. Estados Unidos enviará durante las próximas semanas una propuesta para definir el alcance de las negociaciones y ordenar los temas de discusión.
Uno de los principales objetivos de Brasil es reducir o eliminar los gravámenes adicionales aplicados por Washington durante julio sobre determinados productos brasileños. Una medida estableció un arancel adicional del 25% tras una investigación estadounidense sobre presuntas prácticas comerciales desleales atribuibles a Brasil.
Otra disposición añadió un recargo del 12,5% para productos vinculados con países acusados por Washington de tolerar trabajo forzoso. Combinadas, ambas medidas pueden elevar hasta 37,5% los aranceles adicionales sobre una parte de las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos.
Entre sus objetivos, Brasil busca reducir esas cargas o ampliar las listas de productos exceptuados de los nuevos gravámenes. Washington, por su parte, todavía no ha detallado qué concesiones podrían formar parte de una eventual salida negociada.
Como posibles resultados, podrían surgir nuevas excepciones, una reducción parcial de tarifas o acuerdos sobre obstáculos regulatorios no arancelarios. Ninguna de esas alternativas está cerrada, porque las conversaciones dependerán del documento que Estados Unidos enviará para delimitar formalmente la negociación.
El acercamiento ocurre en plena recta final de la elección presidencial brasileña, cuya primera vuelta será celebrada el domingo 4 de octubre. Ambos procesos coinciden temporalmente, aunque las conversaciones comerciales fueron presentadas como parte del diálogo bilateral reactivado durante agosto.
La reunión de Milwaukee fue el primer encuentro presencial desde la reactivación del diálogo bilateral iniciada después de una conversación entre Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump. Diez días más tarde, representantes de ambos gobiernos mantuvieron un encuentro virtual y acordaron sostener nuevos contactos para intentar reducir las diferencias.
Pese al tono constructivo descrito por Brasil, la reunión no produjo todavía cambios concretos sobre los aranceles vigentes. Rosa afirmó que Brasil busca "una reducción completa de los aranceles" y consideró que existe interés estadounidense en construir consensos.