
Foto: x @laurapresi2026
La definición presidencial se resolvió en una sola jornada y permitió que Costa Rica conociera a su próxima mandataria sin recurrir a una segunda vuelta electoral. El resultado cerró de forma anticipada el proceso y activó el calendario institucional para la transición del Poder Ejecutivo.
Con más del 88% de las mesas escrutadas, el Tribunal Supremo de Elecciones informó que Laura Fernández obtuvo el 48,5% de los votos válidos emitidos. Ese porcentaje le permitió superar el umbral legal del 40% exigido por la legislación electoral para evitar el balotaje.
En segundo lugar se ubicó Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional, con el 33,3% de los sufragios contabilizados oficialmente. La tercera posición correspondió a Claudia Robles, de Coalición Agenda Ciudadana, quien alcanzó el 4,8% del respaldo electoral, según los datos divulgados.
Alcanzando el 66,96%, el nivel de participación resultó superior al observado en los comicios presidenciales de 2022. La abstención alcanzó el 30%, de acuerdo con la información oficial difundida tras el cierre de las urnas en todo el país.
Laura Fernández, de 39 años, asumirá la presidencia el próximo 8 de mayo para el período constitucional 2026-2030. La presidenta electa sucederá a Rodrigo Chaves, quien no podía postularse nuevamente debido a la prohibición de reelección inmediata establecida por la Constitución.
Durante su primer discurso tras confirmarse la victoria, Fernández declaró: "Costa Rica ha votado por la continuidad del cambio". En la misma intervención prometió "presidir un gobierno de diálogo y concordia nacional, respetuoso y firme del Estado de derecho".
La candidata también señaló que su administración buscará "crear mayor bienestar y prosperidad" mediante políticas orientadas al crecimiento económico. En referencia directa al mandatario saliente, expresó: "Señor presidente, seguiré haciendo rugir a nuestra economía jaguar".
Fernández envió además un mensaje a las fuerzas opositoras al afirmar que "tienen que ser fiscalizadoras pero también propositivas". Agregó: "la oposición obstruccionista y saboteadora que solo quiere propiciar el fracaso del gobierno nos desgasta a todos".
La presidenta electa encabezó la candidatura del Partido Pueblo Soberano, una agrupación fundada en 2022 con una plataforma liberal en lo económico y conservadora en lo social. Durante la campaña se presentó como continuadora del proyecto político impulsado por la actual administración.
A lo largo del proceso electoral, la inseguridad y el avance del crimen organizado marcaron el debate público. Fernández centró su discurso en propuestas de "mano dura" contra el narcotráfico y la violencia criminal.
Entre las iniciativas planteadas figuran la posibilidad de decretar estados de excepción en zonas conflictivas y reformas al Poder Judicial. También propuso cambios en la legislación penal y la finalización de una cárcel de máxima seguridad inspirada en modelos internacionales.
La candidata defendió además la venta de activos estatales y la construcción de un tren eléctrico metropolitano. Insistió en la necesidad de que el oficialismo alcance una mayoría calificada en la Asamblea Legislativa para impulsar reformas estructurales.
En las elecciones legislativas celebradas el mismo día, Pueblo Soberano obtuvo 30 de los 57 escaños disponibles. El Partido Liberación Nacional alcanzó 18 curules, mientras el Frente Amplio obtuvo siete representantes parlamentarios.
Los dos escaños restantes fueron asignados a Coalición Agenda Ciudadana y al Partido Unidad Social Cristiana. La nueva composición legislativa será un factor determinante para la gobernabilidad del próximo Ejecutivo.
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