Crisis en Bolivia escala con protestas sindicales y tensión por tierras y combustibles

 28-04-2026
Martín Olivera
   
Portada | Internacional
Foto: x @Rodrigo_PazP

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El gobierno de Rodrigo Paz enfrenta una semana crítica por protestas sindicales, educativas, campesinas e indígenas en Bolivia. Los reclamos coinciden con una crisis económica, problemas de abastecimiento de diésel y cuestionamientos a la Ley 1720.

Las movilizaciones apuntan a La Paz, sede del Gobierno boliviano, y podrían intensificarse el viernes 1 de mayo. Ese día se prevé una concentración en El Alto por el Día del Trabajador, con participación de sectores obreros.

Un aumento salarial del 20 % forma parte del pliego de demandas presentado por la Central Obrera Boliviana. El Gobierno rechazó ese pedido tras elevar el salario mínimo a comienzos de año, según los antecedentes difundidos.

El conflicto laboral incluye rechazo sindical a posibles cierres de empresas estatales deficitarias y cambios en la legislación del trabajo. Maestros urbanos también protestan con delegaciones del interior, mientras exigen mayor presupuesto educativo.

La tensión creció por una marcha campesina iniciada en Pando, región amazónica del norte boliviano. La movilización rechaza la Ley 1720, promulgada el 8 de abril, sobre conversión voluntaria de pequeña propiedad agraria.

Quienes participan en la marcha sostienen que la norma pone en riesgo a pequeños productores y territorios indígenas. También cuestionan que propiedades de hasta 500 hectáreas puedan entrar al mercado como garantías bancarias.

La crisis energética amplió el conflicto y afectó a sectores estratégicos como transporte pesado y agroindustria. En varias ciudades se reportaron filas por diésel, mientras transportistas reclamaron regularizar el suministro y garantizar su calidad.

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos atraviesa inestabilidad institucional, con tres cambios de dirección en menos de tres meses. La empresa estatal petrolera quedó en el centro del debate por escasez, calidad del combustible y reorganización interna.

Rodrigo Paz afirmó que no teme al aumento de las movilizaciones sociales durante un encuentro con autoridades departamentales. "Bolivia quiere cambio y yo no le tengo miedo a las movilizaciones; soy un constructor de la democracia que creció entre marchas y liderazgos históricos", declaró.

El presidente también reconoció el desafío de responder a la situación actual con soluciones desde el Ejecutivo. "A lo que le tengo miedo es no tener soluciones al futuro de nuestra patria", agregó.

El regreso de un viejo conocido

La aparición pública de Evo Morales agregó tensión política al conflicto por combustibles y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos. El expresidente sostuvo en un programa radial que existe una campaña para desprestigiar a la petrolera estatal y privatizarla.

"De manera intencionada, están haciendo campaña de la mala imagen. Dicen ‘YPFB ya no sirve, entonces hay que privatizar’", afirmó Morales. Paz respondió en X y negó una privatización de la compañía estatal petrolera.

El presidente boliviano negó una privatización de la petrolera estatal y escribió: "Nadie va a privatizar YPFB, la haremos eficiente". También responsabilizó a Morales y al expresidente Luis Arce por la situación heredada en el sector hidrocarburífero.

Una convergencia de protestas representa el riesgo inmediato para el Gobierno, con posible afectación al transporte, abastecimiento y actividad económica. Sindicatos, maestros, transportistas y organizaciones campesinas mantienen reclamos simultáneos sobre salarios, combustibles, educación y tierras.




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