
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
El descontento social en Cuba alcanzó durante 2026 una dimensión que supera episodios aislados y se extiende por buena parte del territorio nacional. Las protestas reunieron reclamos vinculados con servicios básicos, condiciones económicas y restricciones sobre libertades públicas, mientras las detenciones aumentaron junto con las movilizaciones.
Durante el primer semestre de 2026, la organización Cubalex contabilizó 766 manifestaciones distribuidas en 141 municipios de la isla. Junio concentró 253 protestas y registró jornadas con hasta 31 movilizaciones, el mayor volumen mensual documentado por la organización desde 2022.
La Habana concentró 495 eventos durante esos seis meses, mientras Santiago de Cuba registró 81 manifestaciones y Matanzas acumuló otras 25. Cubalex también observó un desplazamiento progresivo de las protestas desde zonas periféricas hacia sectores más céntricos de la capital cubana.
Detenciones aumentan junto con las protestas
Como parte de la respuesta oficial, se registraron detenciones durante manifestaciones, además de citaciones, amenazas, multas y procesos penales posteriores. Cubalex registró 257 incidentes de detenciones arbitrarias, un aumento de 70% frente al semestre anterior, con al menos 410 personas afectadas.
Parte de esas detenciones alcanzó a ciudadanos sin vínculos conocidos con organizaciones opositoras o movimientos de la sociedad civil organizada. Entre enero y junio, Cubalex documentó 139 eventos relacionados con detenciones de personas que expresaron inconformidad mediante protestas, reclamos públicos o publicaciones digitales.
En Santiago de Cuba, una protesta realizada en Micro 7 dejó hasta 18 personas detenidas durante junio, según los registros recopilados. Otro episodio ocurrido en Barbosa, La Habana, terminó con aproximadamente 16 detenciones, mientras otros casos incluyeron manifestaciones individuales realizadas desde viviendas particulares.
Las formas de protesta también se ampliaron durante el semestre mediante cacerolazos, carteles, consignas, cierres de calles, ocupaciones de espacios públicos y quema de basura. Salomé García, investigadora de Cubalex, señaló que las protestas "no solo aumentaron en cantidad, sino en radicalización en respuesta a la crisis estructural".
Crisis de servicios sostiene el malestar social
Desde hace seis años, una crisis marcada por escasez de bienes esenciales, apagones frecuentes, elevada inflación y deterioro de servicios públicos afecta a Cuba. A ese escenario se suman problemas energéticos, hídricos y sanitarios señalados por Cubalex como factores presentes durante el aumento de las manifestaciones.
La presión económica también coincide con sanciones estadounidenses y restricciones relacionadas con el suministro petrolero durante el último medio año. Ese contexto añade dificultades a una economía que ya enfrenta problemas de abastecimiento y limita los recursos disponibles para sostener servicios esenciales.
El aumento de las movilizaciones también coincidió con 1.894 hechos considerados violatorios de derechos humanos por Cubalex entre enero y junio. La cifra representó un incremento de 48% frente al semestre anterior e incluyó restricciones denunciadas sobre expresión, información y comunicación.
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