Ciudad de México,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
En un hecho diplomático sin precedentes desde la captura de Nicolás Maduro, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibió este jueves en Caracas al director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe. La reunión se desarrolló a puerta cerrada por orden directa del presidente estadounidense Donald Trump, según reportaron medios como The New York Times y CNN, y forma parte de un nuevo enfoque de Washington hacia el proceso de transición en el país suramericano.
La visita del jefe de la CIA se produjo el mismo día en que María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz, fue recibida por Trump en la Casa Blanca. Ambos encuentros ocurrieron en paralelo, y marcan un punto de inflexión en la estrategia exterior de Estados Unidos, que ahora privilegia el diálogo con el gobierno interino encabezado por Rodríguez.
Según The New York Times, la misión de Ratcliffe fue entregar un mensaje claro: "Estados Unidos espera una mejora en la relación de trabajo". Durante la reunión se abordaron temas estratégicos como cooperación en inteligencia, estabilidad económica y coordinación en materia de seguridad. Fuentes oficiales citadas por CNN indicaron que también se discutió la necesidad de garantizar que Venezuela "ya no sea un refugio seguro para los adversarios de Estados Unidos, especialmente narcotraficantes".
La presencia del director de la CIA en Caracas representa el acercamiento oficial de mayor nivel desde que Maduro fue detenido a comienzos de enero. Rodríguez es vista por algunos sectores como una figura pragmática, con posibilidades de sostener la gobernabilidad durante la transición.
En declaraciones posteriores a la reunión, Trump sostuvo que la conversación telefónica previa con Rodríguez abordó asuntos "como el petróleo, los minerales, el comercio y la seguridad nacional". A su vez, Rodríguez describió ese intercambio como "largo, productivo y cortés", destacando el "respeto mutuo" como base para una "agenda de trabajo bilateral".
Mientras tanto, el rol de Machado permanece sin definición concreta dentro del nuevo esquema político. Aunque fue recibida por Trump en un almuerzo privado y sostuvo reuniones con senadores estadounidenses, la Casa Blanca aclaró que no existe por ahora una agenda vinculada a elecciones en Venezuela. "Trump no tiene una agenda en este momento respecto a convocar elecciones", afirmó la secretaria de prensa Karoline Leavitt.
El giro estratégico hacia Rodríguez también implicó la apertura del sector petrolero venezolano a compañías estadounidenses, así como nuevos acuerdos para el envío de barriles de crudo. Las decisiones recientes fueron vinculadas por algunos observadores a posibles intentos de preservar la estabilidad y evitar un vacío de poder.